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¿Porque los niños se despiertan por la noche?


De nueva cuenta traigo un articulo de Carlos González, que es igual de perfecto como el anterior, me encanta su forma de expresarse y la gran empatia con la que se refiere a los niños, sin lugar a dudas todos nuestros hijos deberian tener pediatras como él.

Dudas sobre el sueño de sus hijos??

Aquí algunas respuestas.


por Dr. Carlos González, pediatra

La mayoría de los insectos, reptiles y peces tienen cientos de hijos, con la esperanza de que alguno sobreviva. Las aves y mamíferos, en cambio, suelen tener pocos hijos, pero los cuidan para que sobrevivan la mayoría. Los mamíferos, por definición, necesitan mamar, y por lo tanto ningún recién nacido puede sobrevivir sin su madre, Pero, según la especie, también necesitan a su madre para muchas otras cosas.
En algunas especies, el recién nacido es capaz de caminar en pocos minutos y seguir a su madre (¿quién no recuerda aquella escena encantadora en Bambi?). Eso ocurre sobre todo en los grandes herbívoros, como ovejas, vacas o ciervos. Estos animales viven engrupos que devoran rápidamente la hierba de una zona, y tienen que desplazarse cada día a un nuevo prado. Es necesario que la cría pueda seguir a su madre en estos desplazamientos.
Los pequeños herbívoros, como loa conejos, pueden esconder a sus crías en una madriguera, salir a comer y volver varias veces al día para darles el pecho. Sus crías no caminan nada más nacer, sino que son indefensas durante los primeros días. Lo mismo ocurre con la mayoría de los carnívoros, como los gatos, perros o leones. La madre sale a cazar dejando a sus indefensas crías escondidas. Las crías no nacen sabiendo, sino que aprenden, y esto es importante, porque les permite una mayor flexibilidad. Una conducta innata es siempre iguai, una conducta aprendida puede adaptarse mejor a las condiciones del entorno, y perfeccionarse con la práctica. La primera vez que un ciervo ve a un lobo, debe salir corriendo. Si no lo hace bien, morirá, y por lo tanto no podrá aprender a hacerlo mejor. Por eso es lógico que los ciervos sepan correr en cuanto nacen. Los lobos sí que pueden aprender: la primera vez el ciervo se les escapa, pero con la práctica consiguen atraparlo. Los Juegos de su infancia constituyen un aprendizaje para su vida adulta.


Los primates (los monos) parece ser que descendemos de animales que caminaban nada más nacer. Pero, al vivir en los árboles, tuvimos que hacer cambios. Bambi resbala varias veces antes de ponerse en pie; y eso no tiene importancia en el suelo. Pero, subido en una rama, un resbalón puede ser fatal. De modo que los monitos van todo el día colgados de su madre, hasta que son capaces de ir solos perfectamente,sin el menor error.Los primates (los monos) parece ser que descendemos de animales que caminaban nada más nacer. Pero, al vivir en los árboles, tuvimos que hacer cambios. Bambi resbala varias veces antes de ponerse en pie; y eso no tiene importancia en el suelo. Pero, subido en una rama, un resbalón puede ser fatal. De modo que los monitos van todo el día colgados de su madre, hasta que son capaces de ir solos perfectamente,sin el menor error.


Pero es el monito el que se cuelga, activamente, de su madre, agarrándose con fuerza a su pelo con manos y pies, y al pezón con su boca (cinco puntos de anclaje). La madre puede correr de rama en rama, sin preocuparse de sujetar al niño. ¿Se atrevería usted a ir de rama en rama, o simplemente caminando por la calle, con su bebé a cuestas pero sin sujetarlo, ni con los brazos ni con ningún paño o correa? Claro que no. Para que un niño sea capaz de colgarse de su madre y sujetarse solo durante largo rato, probablemente debería tener al menos dos años. Ya nuestros primos más cercanos, los chimpancés, son incapaces de sujetarse solos al principio, y su madre tiene que abrazarlos, pero sólo durante las dos primeras semanas.

La diferencia con nuestros hijos es abismal. Y para caminar (no para dar cuatro pasos a nuestro alrededor, como hacen al año, sino caminar de verdad, para seguirnos cuando vamos de compras, sin llorar y sin que tengamos que girar la cabeza cada segundo a ver si vienen o no), nuestros hijos tardan al menos tres o cuatro años.
Hasta ios 12 o 14 años, es prácticamente imposible que los niños sobrevivan solos; y en la práctica, procuramos no dejarles solos hasta los 18 ó 28 años. Los seres humanos son los mamíferos que durante más tiempo necesitan a sus padres, y dejan muy atrás a! segundo clasificado. Probablemente, esto se debe en parte a nuestra gran inteligencia. Como decíamos de los lobos, la conducta debe ser aprendida para ser inteligente, pues la conducta innata es puramente automática. Nuestros hijos tienen que aprender más que ningún otro mamífero, y por lo tanto tienen que nacer sabiendo menos.


¿Y qué tiene todo esto que ver con que los niños se despierten? Ya llega, ya llega. Ahora mismo veremos que tiene que ver todo lo anterior con la conducta de su propio hijo.
Empezábamos diciendo que hay crías que necesitan estar todo el rato con su madre, encima de ella o siguiéndola a poca distancia, y otras que se quedan escondidas, en un nido o madriguera, esperando a que su madre vuelva. Para saber a qué tipo pertenece un animal, basta con observar cómo se comporta una cría cuando su madre se va. Los que tienen que estar siempre juntos se ponen inmediatamente a llorar, y lloran y lloran (o hacen el ruido equivalente en su especie) hasta que su madre vuelve.Una cría de ganso, por ejemplo, aunque tenga agua y comida cerca, no come ni bebe, sino que sólo llora hasta que sus padres vuelven, o hasta la muerte. Sin sus padres, de todos modos no tardaría en morir, por lo que debe agotar toda su energía en llorar para que vuelvan. Y debe empezar a llorar inmediatamente, en cuanto se separa, porque cuanto más tarde en hacerlo más lejos estará, y por tanto más difícil será que le oiga. En cambio, un conejito o un gatito, cuando su madre se va, permanecen muy quietos y callados. Esa separación es norma! en su especie, y si se pusieran a llorar podrían atraer a otros animales, lo que siempre es peligroso. ¿Cómo reacciona su hijo cuando usted le deja en la cuna y se aleja? Si, como hacían los míos, "se pone a llorar como s¡ le matasen", quiere decir que, en nuestra especie, lo normal es que los niños estén continuamente, las 24 horas, en contacto con su madre.
Y no es difícil imaginar que hace 50.000 años, cuando no teníamos casas, ni ropa, ni muebles, separarse de su madre significaba la muerte. ¿Se imagina a un bebé desnudo en el campo, al aire libre, expuesto a! sol, a la Huvia, al viento y a las alimañas, sólo durante ocho horas, mientras su madre "trabaja" recogiendo frutas y raíces? Ni siquiera una hora podría sobrevivir en esas circunstancias. En tiempos de nuestros antepasados, los bebés estaban las 24 horas en brazos, y sólo se separaban de su madre para estar unos momentos en brazos de su padre, su abuela o sus hermanos. Y cuando empezaban a caminar lo hacían alrededor de su madre, y tanto la madre como el niño se miraban continuamente, y se avisaban mutuamente cuando veían que e! otro se despistaba.
Hoy en día, cuando usted deja a su hijo en la cuna, sabe que no corre ningún peligro. No pasará frío, ni calor, ni se mojará, ni se lo comerá un lobo. Sabe que usted está a pocos metros, y le oirá si pasa algo y vendrá en seguida (o, si usted ha salido de casa, sabe que otra persona ha quedado de guardia, escuchando a pocos metros).
Pero su hijo no sabe todo eso. Nuestros niños, cuando nacen, son exactamente ¡guales a los que nacían hace 50.000 años. Por si acaso, a la más mínima separación, lloran como si usted se hubiera ido para siempre. Más adelante, cuando empiece a comprender dónde está usted, cuándo volverá y quién ie cuida mientras tanto, empezará a tolerar las separaciones con más tranquilidad. Pero aún faltan unos años. Casi toda la conducta de! bebé, que aún no ha aprendido nada, es instintiva, idéntica a la de nuestros remotos antepasados. Y ia conducta instintiva de la madre también tiende a aparecer, aquí y allá, despuntando entre nuestras gruesas capas de cultura y educación.

Por eso, cuando vaya al parque con su hijo de tres años, ambos se comportarán de forma muy similar a sus antepasados. Usted mirará casi todo el rato a su hijo, y le avisará cuando se despiste ("ven aquí" "no vayas tan lejos"). Su hijo también le mirará con frecuencia, y s¡ la ve despistada o hablando con otras personas se pondrá nervioso, incluso se enfadará, e intentará llamar su atención ("mira, Mamá, mira", "mira qué hago", "mira qué he encontrado"...)
Llegamos a la noche. Es un periodo particularmente delicado, porque si el niño duerme ocho horas, y la madre se ha ¡do durante este tiempo, cuando despierte puede estar a siete horas de marcha, y por más que llore no la oirá. Hay que montar la guardia. Durante las primeras semanas, nuestros hijos están tan completamente indefensos que es su madre la que debe encargarse de mantener el contacto. En aquellas raras culturas (como la nuestra) en que madre e hijo no duermen juntos, laseparación hace que la madre esté muy intranquila, y sienta la necesidad imperiosa de ir a ver a su hijo cada cierto tiempo. ¿Qué madre no se ha acercado a la cuna "para ver si respira"? Ciaro que sabe que está respirando, claro que sabe que no te pasa nada, claro que sabe que su marido se reirá de ella por haber ido... pero no puede evitarlo, tiene que ir.


A medida que el niño crece, se va haciendo más independiente. Eso no significa que pase más tiempo solo, o que haga las cosas sin ayuda, porque el ser humano es un animal social, y no es normal que esté solo. Para un ser humano, la soledad no es independencia, sino abandono. La independencia consiste en ser capaces de vivir en comunidad, expresando nuestras necesidades para conseguir la ayuda de otros, y ofreciendo nuestra ayuda para satisfacer las necesidades de los demás. Ahora ya no hace falta que usted vaya a comprobar si su hijo respira o no; ¡él se lo dirá! Como se está haciendo independiente, será él quien monte guardia. Se despertará más o menos cada hora y media o dos horas, y buscará a su madre. SE su madre está al lado, la olerá, la tocará, sentirá su calor, tal vez mame un poco, y se volverá a dormir en seguida. Si su madre no está, se pondrá a llorar hasta que venga. SÍ Mamá viene en seguida, se calmará rápidamente. Si tarda en venir, costará mucho tranquilizarle; intentará mantenerse despierto, como medida de seguridad, no sea que Mamá se vuelva a perder.
Es aquí donde la vida real no coincide con los libros, porque a las madres les han dicho que, a medida que su hijo crezca, cada vez dormirá más horas seguidas. Y muchas se encuentran con la sorpresa de que es todo lo contrario. No es "insomnio infantil", no son "malos hábitos", simplemente es una conducta normal de los niños durante los primeros años. Una conducta que desaparecerá por sí sola, no con "educación" ni "entrenamiento", sino porque el niño se hará mayor y dejará de necesitar la presencia continua de su madre.
Si cada vez que su hijo llora usted acude, le está alentando a ser independiente, es decir, a expresar sus necesidades a otras personas y a considerar que "lo norma!" es que le atiendan. Eso le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo e integrado en la sociedad.
Si cuando su hijo llora usted te deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes, y que otras personas "más sabias y poderosas" que él pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene y lo que no. Se hace más dependiente, porque depende de los caprichos de los demás y no se cree lo suficientemente importante para merecer que le hagan caso,
Una infancia feliz en un tesoro que dura para siempre, que nadie podrá jamás arrebatarte. La infancia de su hijo está ahora en sus manos.

Amamantar Asturias c/ Laurel, 12, bajo. 33460 Avilés (Asturias)

Muerte de Cuna

Fuerte, muy fuerte, pero real.

Muerte en la cuna.

Cuando se desparrama la noticia por la “muerte súbita” de un bebé, el miedo a lo impredecible y la falsa aseveración de que esa posibilidad es “aleatoria” -es decir que le puede ocurrir a nuestro bebe en cualquier momento- se apodera de nosotros, con la idea fortuita de que dependerá de la buena o la mala suerte que tengamos.

Sin embargo las cosas no son así. La “muerte súbita” está mal nombrada. Tendríamos que llamarla “muerte en la cuna”. Para ser más exactos, habría que denominarla: “muerte en la cuna mientras está solo.”. No hay bebes sanos que mueran súbitamente en brazos de una persona maternante. Discutir si es mejor hacerlos dormir boca arriba o boca abajo, refleja la espantosa ignorancia que los occidentales compartimos sobre el universo de los bebes. Lo único a investigar es si los bebes duermen solos o si duermen en contacto completo y absoluto con otro cuerpo humano.

Toda cría de mamífero de cualquier especie sabe que no puede ni debe estar sola, porque queda expuesta a los depredadores. El bebe humano sabe exactamente lo mismo, por eso usa sus dos principales herramientas para su supervivencia: el llanto y la succión. Ahora bien, si después de llorar y llorar y llorar, ningún adulto acude a salvarlo...porque “tiene que acostumbrarse a dormir solo”, aparecerá la resignación y la dolorosa certeza de saber que está solo en este mundo. Luego, en su afán por ser amado, reclamará presencia y contacto corporal de múltiples maneras: enfermándose, llorando en momentos inadecuados, lastimándose, no aumentando de peso, deprimiéndose…hasta que una noche…en medio de un profundo silencio, decide no despertar más.

¿Y qué hacemos los hombres y las mujeres decentes y bien pensantes? Le decimos a la mamá que vuelva a trabajar pronto, que sea fuerte, que no afloje, que no se rinda, que la queremos, que sea valiente, que se ocupe de sí misma, que tenga garra, que luche, que siga adelante.Mientras expulsemos a todas las madres del recogimiento y el silencio de la maternidad y mientras sólo las reconozcamos en los ámbitos públicos o exitosos, seguiremos siendo todos responsables por cada bebe que decide partir, harto de soledad, quietud y frío.

Laura Gutman

Dormir en diferentes culturas



La gente pasa durmiendo una tercera parte de su vida. Y no dormimos de cualquier manera. La cultura y la costumbre, las tradiciones recibidas de las generaciones anteriores determinan cómo dormimos, con quién y dónde. Durante la mayor parte de la historia humana, niños y bebés durmieron con su madre o quizá con ambos padres.

Nuestros remotos antepasados vivían en pequeños grupos que subsistían cazando y recolectando; cabe suponer que estas agrupaciones, en sus albergues temporarios, no tenían dormitorios separados para padres e hijos. Hace sólo 200 años que algunas culturas empezaron a construir viviendas con más de un cuarto; aun hoy es rara esa intimidad para el descanso, como no sea en las sociedades más ricas.

En la actualidad, la mayoría de los habitantes del mundo vive aún en albergues de un solo cuarto, donde se llevan a cabo todas las actividades, ya sea durante la vigilia o mientras se duerme.El antropólogo John Whiting descubrió una simple asociación entre el clima y el hecho de que los niños durmieran con los padres (entre otras conductas).

Evaluando 136 sociedades de las que tenía información, delineó cuatro clases de disposición típica para el descanso hogareño: madre y padre en la misma cama, con el bebé en otro lecho; madre y bebé juntos y el padre en otro lugar; todos los miembros de la familia en camas separadas, y todos los miembros de la familia en una misma cama.

Según descubrió, el patrón predominante en todas las culturas era el de la madre durmiendo con su hijo y el padre en otro lugar (50 por ciento de las 136 culturas). En otro 16 por ciento, el bebé dormía con los padres. Whiting apuntaba que muchas de estas culturas eran poligámicas, de modo que el padre variaba entre distintas casas y camas, mientras que la unidad estable era, en realidad, la de cada madre con su hijo.

También descubrió una relación con el clima frío. El hombre duerme con su mujer, como rutina, en los lugares donde la temperatura invernal cae por debajo de los 10 grados centígrados -presumiblemente, más por abrigo que por ningún otro motivo-, pero a menudo lo hacen por separado cuando el clima es más cálido.

Por otra parte, el sitio donde duerme el bebé suele ajustarse a una situación climática diferente: por lo general lo hace con la madre en las zonas de clima cálido, pero en climas más fríos, los bebés son envueltos en una manta sujetados a una tabla, para reducir al mínimo la pérdida de calor. No obstante, estas culturas representan una pequeña minoría de la población humana.

Sobre el Método Estivill

Han oido hablar de él?
El Dr. Estivill autor del libro "Duermete niño", donde aconseja y "ayuda" a los padres en cuya desesperación porque sus hijos duerman de corrido o no despierten por las noches, diciendoles que lo mejor es que duerman solos en su cuna, en la oscuridad y apegados a un osito de peluche. Pues Maria Paula Cavanna colega del Dr. Carlos González analiza y responde a cada una de las frases utilizadas por el Dr. Estivill.

A DORMIR SE APRENDE: A dormir NO se aprende, como no se aprende a caminar, ni a controlar esfínteres. Son adquisiciones que se dan cuando el niño está maduro para ello. Hay decenas de estudios acerca del sueño infantil, de cómo se alternan las fases REM con las otras, y de por qué es fisiológico que el niño se despierte varias veces durante la noche.

DORMIR ADECUADAMENTE: No hay modos adecuados o no adecuados de dormir. Cada uno duerme como duerme, no se puede forzar a la gente a que duerma 8 horas si tiene necesidad de dormir 5 ó 12. Como no se puede forzarlas a respirar más veces de las que necesita, o a comer más de lo que necesita.

LOS PADRES DEBEN TENER UNA CONDUCTA ACTIVA: Sí, activa en cuanto a mecerlos, acunarlos, abrazarlos, darles teta, y acudir cada vez que sus hijos los llamen. No hay nada que los padres debamos “hacer” para que los chicos se duerman, simplemente acompañarlos en sus necesidades.

EL BUEN DORMIR NECESITA DE UN AMBIENTE SERENO Y OSCURO: Los bebés vienen de la panza de la mamá, que no es un ambiente ni sereno ni oscuro. El silencio y la oscuridad asustan a los chicos, de todas las épocas. Todos vimos alguna vez bebés que se duermen en el shopping o en un casamiento sin problema alguno. Las personas dormimos cuando tenemos sueño, simplemente. Por supuesto que no estoy sugiriendo dormir a nuestros hijos en una discoteca, sino aclarar que la oscuridad es atemorizante para cualquier niño, cuanto más pequeño, es peor. Y lo mismo ocurre con el silencio. Dormir cerca de otros seres humanos -cosa que se ha hecho desde la época de las cavernas, para permitir la subsistencia, y cosa que los adultos hacemos cada vez que podemos- es la conducta natural de cualquier bebé humano.

NO ES NECESARIO ESTAR PRESENTE HASTA QUE EL NIÑO SE DUERMA PROFUNDAMENTE: Si nos vamos antes y el niño se duerme de todos modos y no vuelve a despertarse, no hay necesidad. Pero la gran mayoría de los nenes se vuelven a despertar antes de caer profundamente dormidos, y al no ver a su persona de confianza cerca -parece que al Dr Estivill no le parece patológica la dependencia a un osito pero sí el apego a los padres- se despertará, llorará, como conducta totalmente natural, la traemos filogenéticamente, pues tenemos en nuestros genes que cuanto más lloraron los bebés, más acudieron sus papás a atenderlos, y eso garantizó la supervivencia desde que el mundo es mundo.

LA FAMILIA DEBE ACOMPAÑAR, NO INVADIR!!!! Totalmente de acuerdo, si definimos qué es invadir. Cómo se invade a un niño? Con caricias? Con un cuento antes de dormir? Durmiéndolo en brazos? Me temo que estamos hablando de cosas diferentes.

CONSEJOS: Calma, paciencia, serenidad. Absolutamente de acuerdo. Hemos traído bebés al mundo, y así funcionan, despertándose varias veces por noche durante sus primeros años.

NO LEVANTARLOS DE LA CUNA: Por qué??? Si el bebé llora, está despierto, reclama a sus papás, no se lo puede levantar de la cuna? Quién lo dice? Dónde están los estudios que avalan semejante conducta?? Qué pensaríamos de un manual para esposos que dijera “si su esposa llora, no la abrace, no acuda a consolarla”???

NO MECERLOS EN BRAZOS A LA HORA DEL SUEÑO: Hay algún lugar más placentero para dormir que los brazos del ser amado? Los adultos que vivimos en pareja, no dormimos abrazados? Para un niño, los brazos de sus padres son el lugar seguro a donde reposar, no existe mejor lugar para dormir que sintiéndose seguros, cobijados, amados. ¿¿De dónde estamos sacando estos consejos???

NO DARLE PALMADITAS EN LA COLA (CULITO): O sea, los dejamos solos, a oscuras, en silencio y ni siquiera podemos tener contacto físico. Y el bebé/niño recibirá el mensaje de que dormir es placentero y maravilloso!!! A mi me suena a castigo, a soledad, a “no te quiero“, a abandono. Y las centenas de niños que consultan a los psicólogos infantiles luego de que se les aplicó este método, lo confirman.

NO PASARLO DE BRAZO EN BRAZO DE FAMILIARES ANSIOSOS: Absolutamente de acuerdo. Si están ansiosos no funcionará. Aunque es frecuente ver que cuando la ansiosa es la madre, los brazos de una tía o vecina suelen ser mágicos para calmar a esta díada que se retroalimenta a sí misma.

NO OFRECERLE JUGOS O COMIDA SI YA SE ALIMENTÓ: Por qué?? Dónde deja eso a la lactancia materna? No se le puede dar teta a un bebé que llora porque no puede dormir? Acaso saben que la leche materna contiene triptófano, un componente que induce al sueño y que justamente los bebés despiertan para bebérselo y así seguir durmiendo? Y si se despertó porque tenía sed? Ninguno de ustedes se despertó nunca de madrugada con hambre? Por qué tratamos a los niños como si fueran de otra especie, o de otro planeta??

NO DEJES DE CONSULTAR AL PEDIATRA ANTE TRASTORNOS DEL SUEÑO: Absolutamente de acuerdo. Definamos entonces, qué es un trastorno del sueño. Hablar dormido? Caminar sonámbulo? Tener apneas?Despertar varias veces a la noche en un niño de 0 a 3 años no es un trastorno del sueño, definitivamente no lo es.LOS MENORES DE SEIS MESES

DORMIRAN BOCA ARRIBA O DE COSTADO: No entraré en detalles. Hay campañas a nivel nacional acerca de esto, como también había otras hace algunos años aconsejando dormir boca abajo….

TRABAJA CON RUTINAS DIARIAS: A tal hora el alimento… dónde queda la teta en este consejo? Si tomamos las recomendaciones de la OMS de dar teta dos años o más, hay que dar la teta con horario? Todos los trabajadores de la salud sabemos -o deberíamos saber- que dar la teta con horario es quedarse sin leche en pocos días.Las rutinas son saludables para todos en general, pero los bebés no tienen “hora” para jugar ni para dormir. Y tengo el consultorio lleno de mamás que no le dan teta porque “no le toca” o que lo bañan a tal hora porque “le toca”. Cuidado con los consejos que damos, los niños no son electrodomésticos con manuales para sacarlos en serie.

ACOSTUMBRALO A ESTO Y VERAS QUE EL AJUSTARA SUS HORARIOS: Lo que el niño hará, será dejar de reclamar lo que sabe que no conseguirá. Descreerá de sus padres, como las personas descreemos de quien dice “te llamo” y no nos llama. Qué tal un manual para novios donde diga “llámela todos los días a las 4″ , “hay una hora para salidas, una hora para el sexo, una hora para el lavado de la ropa”? Acaso los adultos vivimos así? Acaso toleraríamos una relación donde el otro no nos da lo que necesitamos, bajo el pretexto de que así aprenderemos? Lo que en el “Duérmete Niño” se llama aprendizaje, es lo que los adultos llamamos desconfianza, y resignación.

Y EL DORMIR DEJARA DE SER UN PROBLEMA:El dormir es un problema para quienes no entienden que los despertares nocturnos son normales en los bebés. Si compramos un perro, hará pozos en el jardín, si adquirimos un celular, habrá que cargarle las baterías, si tenemos un niño, habrá que estar disponible para atender a sus necesidades. Es simple. En esta cultura “light” en la que vivimos, queremos parir sin que nos duela, criar sin posponer nuestra vida privada, tener hijos y que nada cambie en nuestra rutina, casarnos y no tener crisis…nos inventamos los problemas, donde no los hay.No tardará mucho en aparecer alguien que diga que los bebés deben caminar a los 9 meses, y ahí aparecerán todas las madres desesperadas comprando libros y llevando a sus bebés a estimuladores para que sean como dicen las revistas que deben ser.

DALE CONFIANZA Y SEGURIDAD PARA DORMIR SOLO; La confianza y la seguridad no se dan, se transmiten con actitudes. Los seres humanos las vamos adquiriendo a fuerza de contar con el otro, de la estabilidad en el vínculo, del reconocimiento de nuestras necesidades. Un niño que quiera dormir con sus papás y en cambio se lo deje en silencio y a oscuras con el osito, sin mecerlo ni darle un vaso de agua, sin duda no ganará confianza ni seguridad. Aprenderá a dormir solo, como los adultos aprendemos a no concurrir a un restaurante donde nos tratan mal, a no llamar a ese amigo que nunca nos contesta y a no confiar en quien no mantiene su palabra.Quizás en breve escriba un artículo con todas las fundamentaciones científicas, por ahora estoy indignada con lo que acabo de ver, y con la falta de humanidad con la que pretendemos educar a nuestros niños.Lic. María Paula Cavanna

Dormir con tu bebe


La practica de dormir con tu bebe tambien llamado colecho es maravillosa y un acto de amor y protección para tu pequeño. Antes de comenzar con la información sobre el tema quiero compartir como fue que decidí compartir la cama con mi bebe.

En aquel tiempo no sabia que existia la palabra colecho, ni los beneficios de este. Acaba yo de parir a mi primer hijo Rodrigo Karim, vivia en casa de mis padres todavia y dormia en una cama individual. Tenia ya desde el embarazo un moises que mi suegra me regalo muy bonito. No se porque siempre tenemos la mala idea de que los bebes deben tener su propio espacio y su propia cama para dormir, eso pensaba yo y mi suegra me dijo desde el primer dia que durmiera a mi bebe en el moises para que se fuera "acostumbrando" a dormir solo. Pues si lo intente, claro el moises estaba a un lado de mi cama, tenia una rutina para bañarlo, cambiarlo, darle teta y acostarlo. A pesar de eso mi bebe despertaba a los pocos minutos que yo lo habia acostado en su moises, me levantaba practicamente 20 veces en la madrugada, lo arrullaba, le daba mas teta, le cambiaba el pañal y el no queria nada mas que mis brazos, pase como 3 noches intentadolo y ni yo ni él descansabamos bien, lo acostaba sobre mi pecho y nos quedabamos dormidos por mucho tiempo y entonces ya no insistia en pasarlo al moises, y comenzamos a dormir juntitos desde ese momento, fue un gran alivio el que senti porque dormia mucho mejor, no me levantaba para nada por las noches, me facilito muchisimo mas la lactancia y dormiamos como angelitos. Cuando me fui a vivir con mi esposo le encantó la idea de dormirnos con nuestro bebe, porque ibamos a dormir lejos del fruto de nuestro amor?
Ha sido maravilloso, desde ese momento hemos dormido maravillosamente a pesar de que sigue despertando dos o tres veces por la madrugada para tomar teta o simplemente saber que esta a salvo y protegido. Con mi hija de 5 meses ha sido igual, desde el primer dia ha dormido con nosotros y dormimos perfectamente bien.

Ahora vamos a ver lo que es el colecho y sus grandes beneficios.

A la práctica de dormir con los hijos se le conoce como colecho. Lo primero que hay que decir al hablar sobre colecho es que no tiene consecuencias negativas para la familia ni mucho menos para el bebé, quien generalmente se siente muy a gusto durmiendo en medio de la seguridad y el calor de las personas que más lo aman. Una de las ventajas del colecho es que favorece mucho la lactancia nocturna del bebé y al no tener que pasear al bebé por los pasillos o algo similar también es muy probable que tanto mami como hijo duerman mejor, además de que regula y acompasa los patrones de sueño de la díada madre-hijo.

Como siempre, hago énfasis en lo socialmente aceptado que no es otra cosa que las imposiciones culturales. En Japón por ejemplo es norma y regla que los hijos compartan la cama con los padres, no se concibe de otra manera el hábito de dormir; sin embargo en culturas occidentales como Estados Unidos se muestra un gran afán por “independizar” al bebé cuanto antes y llevarlo a su propio cuarto, es “de buen gusto” decir “mi hijo duerme solo en su habitación desde que tenía X meses” y no es socialmente aceptable decir “nuestro hijo duerme con nosotros”.

¿Y qué hay de la independencia?

El tema de la independencia es muy polémico. Vamos a ver: se teme que el niño se amañe tanto durmiendo con sus padres que jamás se hará independiente, pero como dice Carlos González en su libro Bésame mucho: “... Si no se hiciera el más mínimo esfuerzo por sacar a los niños de la cama de sus padres, ellos mismos se irían tarde o temprano. No sé a qué edad, porque no conozco a nadie que haya hecho la prueba; sin duda la edad será distinta en cada familia, y dependerá del temperamento y de los deseos del niño y de sus padres. Pero estoy razonablemente seguro de que ninguno de mis lectores siente, en estos momentos, el menor deseo de volver a dormir cada noche entre su padre y su madre. Los japoneses suelen dormir con sus padres hasta los cinco años...” Yo saco mis propias conclusiones de estas palabras del doctor González: la independencia no se enseña, la independencia es algo hacia lo cual se avanza si se permite al niño vivir plenamente todas sus etapas.

Voy a hacer una pausa aquí porque estoy más que segura de que alguna persona que lee y no es partidaria del colecho estará negando con la cabeza cada línea y pensando: “mi hijo duerme feliz en su propio cuarto desde los tres meses”; honestamente me parece bien; este artúculo, si bien es una apología completa al colecho no es en ningún momento una crítica a los padres que duermen separados de sus hijos.

La clave es: si la situación es armoniosa para todos, principalmente para el niño eso quiere decir que estamos haciendo las cosas bien; nótese que digo “armoniosa para todos, principalmente para el bebé” esto quiere decir que el bebé duerme feliz en su habitación y siempre lo ha hecho, mejor dicho para hablar claro: si nunca se ha dejado llorar al bebé sin acudir a consolarlo inmediatamente.

William Sears (profesor de pediatría de la Universidad del Sur de Carolina y padre de seis hijos) , de quien hacemos referencia en esta página con frecuencia escribió un libro llamado “Nightime parenting” en el cual habla extensamente sobre el colecho y hace una exposición muy elocuente de sus beneficios; el libro está en inglés y es una excelente fuente de información sobre el tema del colecho.

Normas de seguridad para el colecho

Los padres fumadores, consumidores de drogas o de alcohol no deben dormir con sus hijos. (si fuma, el bebé puede dormir en la misma habitación pero no en la misma cama).
La ropa de cama debe ser de la misma medida del colchón.
El colchón debe ser de la misma medida que estructura de la cama, especialmente de la cabecera.
No debe haber almohadas, cobijas o sábanas sueltas cerca de la cara del bebé.
No debe haber espacios entre el borde de la cama y la pared en la que se apoya ya que el bebé podría quedar atrapado.
El bebé no debe dormir bocabajo.
No se debe practicar colecho en sofás o superficies similares que puedan tener irregularidades.