Celebrando la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Con un tema tan maravilloso e importante para mi, retomo mi blog con motivo de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Lo hermoso de mi caso, es que descubrí que la lactancia materna era tan especial en la relación con mi hijo mayor por mero instinto, no tenía la información ni los medios de comprobar que yo estaba en lo correcto, pues mi niño ya contaba con casi 2 años de edad cuando me embaracé de mi hija y aún seguía amamantándolo. Llegué a un foro donde al compartir mi experiencia comencé a recibir críticas por lactar a un "niño grande" y me sentía muy confundida, pues aparte la familia y sociedad no aportaban tampoco muy buenos comentarios al respecto. Así como críticas, también recibí felicitaciones e información sobre el tema, entonces supe que el amamantar embarazada era totalmente natural y no perjudicaba a ninguno de mis hijos. Desde ahí comenzó mi dedicación en seguir leyendo e informándome sobre temas de crianza y maternidad , supe sobre la LMP (lactancia materna prolongada), lactancia en tándem, etc. Entendí también, que al seguir lactando a mi hijo mayor no era sólo una necesidad que estaba satisfaciendo, si no que también fortalecía nuestra relación de apego, muy importante para su desarrollo emocional. Al nacer mi hija, comenzamos a practicar la lactancia en tándem, pues los amamantaba a los dos casi siempre al mismo tiempo, lo recuerdo y en verdad me siento muy orgullosa y plena de haber construido un gran lazo de amor con ellos, entre ellos como hermanos y la gran felicidad que siento al tener a mi lado a dos personitas que me cambiaron la vida y definitivamente la hicieron más feliz, concluyo que la lactancia definitivamente nos unió de una manera única y especial, muy especial.

Cumpliendo 5 años de ser mamá!

Hola!
Les escribo con mucha nostalgia pues hace meses que no entro por acá. Han sido tantos los cambios en mi vida, como mujer, como madre, como "pareja" que la cabeza no me ha dado para todos mis pendientes, y tan importantes como lo es éste pequeño y lindo espacio.
Hoy quiero retomarlo, con un tema que para mi cambio totalmente mi mundo y mi manera de ver la vida: el nacimiento de mi primogénito Rodrigo Karim.
Era un día como hoy de hace 5 años, yo estaba dormida como a las 9 am y me despertaron sus movimientos así que me quede recostada a disfrutar de ellos, pasaban los minutos y eran cada vez más y más fuertes, entonces sentí dolor pero creí que era normal, se se me estaba encajando como otros días, pues aún faltaban 3 o 4 semanas para cumplir las 40 de gestación.
Mi mamá se dió cuenta y fue a recostarse conmigo y me abrazo, y le decía cositas a Karim y me acariciaba la panza, en cuestión de minutos comenzaron las cotracciones cada 20 min. y con muy poco dolor, y luego con dolor fuerte y cada 15 min., después cada 10 y el dolor ya era mucho. Me meti a bañar y arregle mi maleta con ropita que aún guardo, la primera que le compramos a mi bebé, me aliste y mis papás me llevaron al hospital, desafortunadamente mi esposo no estaba pues un día antes había salido a un encuentro espiritual como parte de una terapia, pero aún así me sentía bien pues tenía a mi tribu conmigo.
En ese hospital al parecer no había ginecólogos ni lugar, así que después de reisarme me dijeron que aun tenía tiempo para irme a otro, ya llevaba 5 cm dilatados, y al llegar al otro hospital ya tenía 8 cm, en cuestión de minutos. Aunque la gine que me reviso me dijo que si no le echaba ganas al parto me podrían hacer cesárea y no contaban con quirofanos esterilizados, yo sabía que mi cuerpo lo haría todo, más bien lo presentía, lo que quería era entrar ya y que mi bebé naciera bien, sano. Pues eran las 5:30 de la tarde cuando entre a labor de parto en el hospital, y después de mucho dolor e impotencia por estár totalmente acostada sin poder moverme ni caminar, ni siquiera respirar podía bien, Karim al parecer estaba atravezado y escuchaba  cuchichear a los médicos que se acercaban a mirarme como si fuera un experimento, decían que estaba complicado porque ya tenía 9 cm de dilatación y que el bebé aun no estaba en posición, (con ganas de gritarles, existe la fuerza de gravedad!! eh!!)  pero a pesar del miedo yo tenia la sensación de que pronto se acomodaría, y después de hablarle y hablarle a mi chiquito y tratar de acomodarlo por fin dilate por completo y él ya estaba casi afuera, así que me llevaron a la sala de expulsión y en sólo unos minutos mi hermoso bebé ya había nacido, por fin! lo revisaron y bueno...todo lo rutinario que realizan en un hospital, pero me lo dieron de inmediato, no me separaron de él más que para bañarlo y todo el tiempo estuvo conmigo, así que pude amamantarlo desde que despertó, porque durmió mucho, estaba cansado y yo otro poco pero aún así no quería ni podía dejar de mirarlo y de sentirme sorprendida al saber que ese pequeño bebé era quien me pateaba y bailaba dentro de mi, y ese día me sentía tan en paz, tan tranquila, ya todo había pasado y ahora sólo pensaba en lo hermosa que era la vida, la sorpresa que me dió al traer a mi hijo antes de tiempo, pero que aún así estaba fuerte y muy sano, y a mi me convirtió definitivamente en una mejor  persona, mejor mujer, en mamá.
Y a partir de ahí no cambio por nada el haber sido una mamá joven, ni por todas las fiestas, ni por todas las sálidas, ni reuniones con amigos, ni por la más extrema diversión que pueda haber, el sólo saber que mi pequeño está aquí, junto a mi, llenandome la vida de amor y de alegría, no es algo que se cambie por nada.










Gracias por leerme, hoy sólo puedo decir "Karim, te adoro por sobre todas las cosas, gracias por ser mi hijo y por enseñarme a vivir"