La Regla de Oro de la Crianza

Por Jan Hunt
Traducido por Marcela Araiza

La Regla de Oro a probado su excelencia como guía moral desde la antigüedad. Los pensadores griegos y judíos, Confucio, Jesús y otros maestros de ética, enseñaron esta regla, la cual es llamada "de Oro" para indicar su relevancia como regla fundamental de vida. ¿Qué mejor enseñanza podemos utilizar en nuestro día a día en la crianza? Una variación de la Regla de Oro para los padres sería "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar".

Puede ser esclarecedor aplicar esta "Regla de Oro de la Crianza" a los métodos comunes de disciplina, considerando que los esposos están en "el mismo lugar" que los niños a los que se les aplica la disciplina.

1. Castigos Físicos
La esposa derrama el café accidentalmente en el saco nuevo de su esposo. Él le pega.
¿La esposa será más cuidadosa con las pertenencias del esposo en el futuro? ¿O hará que lo arresten por violencia intrafamiliar?

2. Tiempo fuera
El esposo comienza a discutir con un amigo que está de visita. La esposa le dice "¡No es amable que discutas con tu amigo! ¡No lo permitiré! ¡Vete a sentar en tu cama una media hora!"
¿El esposo se volverá menos discutidor? ¿Lo embarazoso de la situación hará que se corrija? ¿Se sentirá con ganas de pedirle disculpas a su amigo?

3. Consecuencias
La esposa está manejando, olvidó llenar el tanque y se queda sin gasolina. Ella llama a su esposo y le pide que le traiga gasolina. Él se rehúsa, explicando que tiene que aprender de las "consecuencias naturales" para que sea más responsable.
¿La esposa se acordará de llenar el tanque cuando esté casi vacío la próxima vez? ¿O estará demasiado preocupada imaginando el divorcio como para pensar en cosas menos importantes como el mantenimiento del carro?

4. Conteo
La esposa le recuerda al esposo, quien está leyendo el periódico después de cenar, que es su turno de lavar los trastes. El murmura "Mm hmm" y sigue leyendo. La esposa dice firmemente "¡Tienes que lavar los trastes ahora! 10-9-8-7..."
¿El esposo sentirá ganas de cooperar con su esposa? ¿O pensará que se ha casado con una lunática? ¿Y se sentirá poco amado?

Todos estos métodos disciplinarios parecen ridículos cuando los vemos de esta manera. Pero la razón es que nuestra sociedad decidió en algún momento que los niños y los adultos responden a diferentes principios de conducta. Este ha sido un error muy dañino. La verdad es que los niños, como los adultos, sienten más ganas de cooperar cuando se les trata con amabilidad, respeto, entendimiento y dignidad. El único método que tiene sentido en las relaciones humanas, ya sea con un niño o con un adulto – es el amor incondicional.

En nuestra sociedad, nos hemos hecho la pregunta equivocada. Hemos preguntado "¿Cuales reglas funcionan con los niños y cuales con los adultos?" La realidad es felizmente más sencilla: Todos los humanos se portan como se les trata. La edad no hace la diferencia.

Los padres que quieren ayudar a sus niños a crecer como adultos amorosos y responsables, no pueden hacer otra cosa mejor que recordar la Regla de Oro: "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar." Es simple, sencillo y efectivo. Y no necesitamos estar buscando a qué edades aplica esta regla. Es lo mismo para todos.

http://www.naturalchild.org/jan_hunt/goldenrule_spanish.html

Los NIños aprenden lo que Viven

Este es un poema extraido de un gran foro en el que tengo el placer de participar, Criando Creando y me gustó muchisimo pues todo lo que dice es muy cierto, muchas veces nos quejamos de algunas acciones o actitudes que tienen los niños y no nos ponemos a pensar que en algun lugar han aprendido a ser así, empezando por donde son criados principalmente la casa o escuela.

Una gran reflexión para todos esperando les sea grato.

Si un niño vive con reproches, aprende a condenar.
Si un niño vive en un ambiente hostil, aprende a ser agresivo.
Si un niño vive con miedo, aprende a ser aprensivo.
Si un niño vive con lástima, aprende a autocompadecerse.
Si un niño vive ridiculizado, aprende a ser temeroso.
Si un niño vive con celos, aprende a sentir envidia.
Si un niño vive con vergüenza, aprende a sentirse culpable.
Si un niño vive con ánimo, aprende a confiar en sí mismo.
Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.
Si un niño vive con elogios, aprende a apreciar a los demás.
Si un niño vive con aceptación, aprende a amar.
Si un niño vive con aliento, aprende a tener confianza.
Si un niño vive estimulao, aprende a apreciar.
Si un niño vive con honradez, aprende a ser justo.
Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe.
Si un niño vive con aprobación, aprende a valorarse.
Si un niño vive con reconocimiento, aprende a tener metas.
Si un niño vive con solidaridad, aprende a ser generoso.
Si un niño vive con honestidad, aprende qué es la verdad.
Si un niño vve con ecuanimidad, aprende qué es la justicia.
Si un niño vive con amabilidad y consideración, aprende a respetar a los demás.
Si un niño vive con afecto, aprende que el mundo es un lugar maravilloso donde vivir.
Si tú vives con serenidad, tu niño vivirá con paz.
¿Qué es lo que tu niño está viviendo?


Dorothy Law Nolte

De berrinches y rabietas...


....Estan llenos mis días ultimamente, y es que aunque trabajo mucho en la paciencia y trato de tranquilizar a Karim con un abrazo o hablandole viendolo a los ojos, simplemente no me escucha, se aparta de mi y hasta me dice "sotame" (sueltame) y sigue llorando, brincando, pataleando y demás. Generalmente los berrinches son porque no dejo que juegue con cosas que se que puede lastimar a alguien o a el mismo, porque no encuentra algun juguete o porque quiere ver una pelicula ya muy noche y no lo dejo, o porque en casa de su abuela quiere sacar peliculas de sus cajas y mi hermana le dice que no.....etc, lo peor es que cuando algo no le gusta como en estas situaciones pues aparte de gritar y llorar se enoja mucho y agrede, ya sea aventando cosas, pegando, etc, en una ocasión me avento la caja de una pelicula y me pego en la nariz fue tanta su fuerza que hasta me hizo llorar y esto paso solo porque su papá me abrazo y me dio un beso....se y entiendo perfecto la posición de mi hijo en cada una de las situaciones pero me pone triste y muy confundida verlo asi y llega el momento en que no se como manejar la situación. Por supuesto todo se complica más cuando su papá interviene y dice "esque hace lo que quiere porque asi lo has hecho tu" y entonces me dan ganas de patearlo (al papá eehhh) pero sería contradictorio hacer algo asi cuando quiero que mi hijo sepa manejar su enojo y no usar la violencia.

Se que el ambiente en casa no esta del todo relajado, algunos dias hay mucha tensión y diferencias (como en todas) pero temo que eso este influyendo demasiado en mi hijo y que al estar en desacuerdo quiera desquitarse con esa agresividad. Otra de las cosas es que con su hermana juega bien, la quiere mucho, la abraza, la besa, cuando Sofi esta llorando y yo estoy en otra recamara o en la cocina la lleva de la manita hacia donde estoy yo y le dice "ya hemana, aqui ta tu mama", pero despues de un tiempo comienzan las peleas, si ella tiene algun juguete o cualquier cosa Karim va y se lo quita, Sofia se enoja y forcejea con él y entonces terminan llorando los dos, uff es algo que me desconcierta bastante y aunque termino abrazando a los dos Karim siempre sale muy enojado y me dice que lo deje.

Bueno pues creo que esto fue mas un desahogo jaja pero se que en muchas casas y a muchas de ustedes les pasa o han pasado por lo mismo y que quizas no han sabido que hacer, es obvio que el enojo esta ahí pero lo malo o lo que aun no logramos es saber canalizarlo.
Paciencia, paciencia, kilos y kilos de paciencia en estas situaciones que a veces nos tensan y nos sacan de orbita.

En este mes patrio: dia de fotos

El dia de hoy quiero compartir unas lindas fotos de mi hija Sofia que le tome el 15 de septiembre, el conjuntito se lo hizo su abuela paterna y le quedo justo a su medida, mi mamá le compró sus collares y su tia de hizo su diademita, andaba muy mexicanita mi niña y se veía preciosa jeje bueno ustedes lo notaran



25 Consejos sobre Alimentación para los niños




Por supuesto que de Carlos González, autor del maravilloso libro "Mi niño no me come" que será el próximo que lea, me encanta todo lo que dice este señor!

1 No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.

2 Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

3 ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.

4 Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.

5 El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

6 Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.

7 Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.

8 Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.

9 La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.

10 Pecho “for ever” y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.

11 Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.

12 Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto. (será por eso que les gusta tanto el chocolate?)

13 La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.

14 Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!

15 Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño. (con esto discrepo!!)

16 La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.

17 El perceptil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

18 Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.

19 Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

20 Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Poco aconsejables salvo excepciones.

21 Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

22 Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.

23 Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.

24 Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

25 Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.

Será hora de ir a la escuela?

¿Alguna ves te has sentido presionada o incomoda cuando familiares o amigos te preguntan que cuando entrará a la escuela tu hijo/a? ¿Y te has preguntado cual es la prisa de esas personas porque tu hijo vaya a la escuela? "Ya esta en edad" "Para que se haga independiente" "Debe aprender y convivir con otros niños" "Solo asi se soltará de tus faldas" ¿Te suenan algunas de estas frases?

Desafortunadamente yo tengo que lidiar casi todos los días este tema con mi esposo, como todos tenemos diferencias en cuanto a la educación de nuestros hijos, y aunque me apoya en la lactancia, dormimos los 4 juntos y respeta mis desiciones de tener la mayor empatía hacia ellos, en lo de la escuela no, pues para él es como una regla o un deber que el niño vaya a la escuela, desde que Karim cumplió 3 años me ha estado presionando para que llevemos a Karim a la escuela y ya le ha estado "vendiendo" la idea, ya hasta tiene cuadernos y colores y los guarda en una mochila que le regalo su abuela y cada que juega con ellos me dice "mami ya vo a hacer mi taera" y hace unos rayones hermosos jeje.

Lo peor de todo es que no solo es mi marido quien me tiene dando vueltas en la cabeza con el temita, sino que parece que todos se han puesto de acuerdo pues me he encontrado a primas, amigas, tias y me hacen la misma pregunta ¿Ya entró Karim a la escuela? ¿Porque, ya tiene 3 años no? Y en tono mandon "Ya deberias meterlo, ya esta grande, si no, nunca se va a separar de ti" "al fin que solo lloran unos dias y despues se les pasa" Ja! como si eso fuera un consuelo, no soportaria imaginar el llanto de mi pequeño en cuanto lo deje en ese lugar desconocido y con personas completamente extrañas para él.
Bueno, se que algún día me preguntará porque él no va a la escuela y sus vecinitos si, me dirá que quiere jugar con otros niños o llevarse su mochila y hacer sus taeras en la escuela, se que quizas no podré negarle la oportunidad de conocer ese mundo y que si le gusta también deberé respetar esa desición, lo se y lo tengo bien presente, pero....porque hacerlo cuando la gente cree que es hora? es como cuando te dicen que ya le quites el pañal o ya lo destetes porque ya es hora, porque ya esta grande, grande para quien? Para mi creo que no.

A continuación dejó este artículo que me parece muy a doc con el tema (y no será el único), y quizas por ahi alguna lectora se preguntará si llevar a su hijo  de 2 o 3 años a la escuela es una buena desición tomando en cuenta su instinto y los deseos de su hijo.

"Soy muy pequeño para ir al cole"

Está maduro o madura emocionalmente para separarse de su vínculo afectivo durante largas horas y escolarizarse? ¿Es «su» momento madurativo para dar ese salto, con la satisfacción de lograrlo, sin que se dañe? ¿Se despide con tranquilidad y seguridad de la figura materna (o persona sustituta)? ¿O, por el contrario, llora desconsoladamente, asustado o desconcertado ante una separación no elegida y frente a tantos nuevos «amiguitos» en un espacio también nuevo y con una nueva profesora? Estas son algunas de las prioritarias reflexiones que deberíamos hacernos cuando se defiende el término de «derecho a la escolarización» en bebés, niños y niñas de 0 a 3 años ¿Derecho de quién?


La mayoría, con chupetes y pañales, se enfrentan a una situación extraña, de intenso stress, traducido en explosiones de llanto, desconsuelo y desesperación, cuando no apatía y resignación. Quien dude de esta afirmación, que se tome la molestia de acudir al inicio de la escolarización a observar cuál es el estado emocional de los peques en los centros donde no existe período de adaptación-integración prolongado. Quien lo dude, que pregunte a sus niños si quieren volver al día siguiente. Que pregunte al profesorado cómo vive las demandas de tantos brazos reclamando su atención. Que pregunten a los padres y madres, que les dejan y salen deprisa para no oír su llamada desesperada.





¿Culpables? Nadie. No se trata de culpabilizar, sino de reflexionar y poner medios para que nadie salga perjudicado. Los primeros que tienen derecho a no sufrir son los más vulnerables: bebés, niños y niñas. Los segundos que tienen derecho son las madres y padres (que sin base formativa suficiente «creen» que es lo mejor para sus pequeños). Porque es el derecho a trabajar y la ausencia de reconocimiento social de la maternidad/paternidad la que ha hecho incompatible maternidad/paternidad y trabajo. Los terceros que tienen derecho son los profesores y profesoras, que se ven impotentes ante aulas de 18-24 criaturas demandantes.



¿Soluciones? Adecuemos las leyes protegiendo a la infancia y reconociendo la maternidad/paternidad como una función social, fundamental para el futuro de la sociedad. ¿Cómo? Como profesional de la salud, psicoterapeuta de adultos e implicada en la prevención infantil, planteo que es una evidencia que la sociedad está cambiando, y lo hace vertiginosamente, exigiendo rápidas respuestas adaptativas al entorno social. ¿Pero hacia dónde? Hay una pregunta clave: ¿debemos adecuar al pequeño o pequeña al stress y desarrollo social actual, ignorando las repercusiones posteriores de este modelo en la salud mental de la población? ¿Queremos resignarnos a los ritmos impuestos externos, cada vez más deshumanizantes?

Es un hecho que la sociedad establece una dicotomía artificial entre la opción a la maternidad y el derecho al puesto de trabajo. Pretender simultanear ambas funciones conlleva un stress innecesario para el sistema familiar, que vive la necesidad de buscar alternativas de atención para sus hijos. En otros países europeos, la mujer (o persona sustituta) que opta por la maternidad ve retribuida su función maternal, sin detrimento de su puesto de trabajo, como ocurre en el Estado español.

PRIMER ENCUENTRO MEXICANO DE CRIANZA CON APEGO

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Así es, por fin se acerca el tan esperado 1er Encuentro Mexicano de Crianza con Apego que se llevará acabo éste próximo 17 de Octubre en la Videoteca Manuel Álvarez Bravo, éste gran evento es organizado por Lety Jimenez creadora de la exitosa página Criando Creando, y patrocinado por Cozybebe y Xilpayatl.

Quieres saber más sobre crianza con apego? Tienes dudas sobre lactancia, parto, te gustaria aprender a comunicarte y entender a tu bebe? No lo dudes más y asiste con toda tu familia y asi juntos despejen todas sus dudas! Invita a tus amigas que tengan bebes o que vayan a ser mamás, te aseguro que les encantará!

Ideas para Educar sin Violencia

1. OBSERVAR : Si nos anticipamos a la rabieta estaremos mas preparados para afrontarla.

2. ESCUCHAR Y COMPRENDER: lo que tu hijo quiere decirte es importante para él. Debemos tomarlos en serio. Hacerles entender de que nos hemos dado cuenta de qué es lo que quieren:

“Te gusta mucho esto, verdad? pero.........”
"Entiendo que quieres esto pero...."
"Cariño, es que así no entiendo lo que me dices, ¿te calmas un poquito y me lo pides hablando?..

3. PACIENCIA Y TRANQUILIDAD: SI PIERDO LOS NERVIOS PUEDO RECUPERARLOS...PARA ELLO TENGO LAS SIGUIENTES HERRAMIENTAS:

1) CONTAR HASTA 89432

2) REPETIR FRASES: "paciencia, paciencia, mañana a esta hora ya va a haber pasado todo"

3) CAMBIAR DE CONTEXTO: Alejarse o buscar una distracción relajante para calmarse

4) RELAJARSE: respirar hondo, yoga, spa...

SI DESPUES DE TODO PIERDO LOS NERVIOS:

5) Pedir perdón y explicar nuestros sentimientos.

4. ABRAZOS: P.E: abrazarle y susurrarle cosas del estilo " que enfadado está mi chiquitín, ya le pasa, ya le pasa...", sino se deja, dejarlo desahogarse

5. HUMOR : no hay cosas que si las miran 'de lejos' parecen graciosas ??

- Decirle las cosas cantando o bailando

- Hacerlos reír

- Desconcertarles haciendo algo inesperado: cantar, poner caras, cambiar de sitio, pegar saltos y carreras, bailar...

6. SEGURIDAD : sentirse seguro de uno mismo y de que va a saber manejar la situación

P.E: Sonreír y decir: yo sé que eres un buen chico y vas a hacer lo correcto.

7. COHERENCIA: si hay un “no” que sea realmente justificado y coherente. Analizar en que situaciones es realmente importante el poner limites. Vale la pena estar todo el día diciéndole NO a todo?

8. EXPLICAR: pausada y serenamente las cosas

9. CONFIAR EN EL: Mi hijo es un encanto y estoy segura de que va a hacer lo correcto

10. RELATIVIZAR: analizar la situación. Vale la pena para dos días que se vive enfadarse tanto ¿Es realmente importante esta limitación?

11. EXTRAPOLAR: El comportamiento de niño al de adulto: Si tú tienes derecho a salirte de la línea recta, tu hijo también

12. FOMENTAR LA EMPATIA: Intenta ver las cosas desde el punto de vista de tu hijo

13. CAMBIA EL CONTEXTO: Realizar otra tarea que les guste/relaje para que olviden el motivo de la rabieta.

14. RECOGIMIENTO/MEDITACION/SEPARACION: nunca como castigo, sino para desahogo, cambio de contexto o para recuperar la serenidad(no debe verse como un castigo ni ser traumática)..mejor acompañado

PEDIRLE QUE SE VAYA A SU HABITACION O BIEN SALIR NOSOTROS : en ese espacio pueden hacer lo que quieran y en cuanto se sientan mejor, que avisen para jugar a algo.

15. ENSEÑARLE A PONERSE EN EL LUGAR DE LOS DEMAS:

“A ti te gustaría que te hicieran eso?”

16. PACTAR/NEGOCIAR

17. SI HACE ALGO REALMENTE PELIGROSO, USAR UN NO ENÉRGICO

18. SIEMPRE, SIEMPRE, HAY QUE HABLARLES A LOS NIÑOS A SU ALTURA; AGACHARNOS O COGIENDOLOS EN BRAZOS, PERO SIEMPRE QUE SU MIRADA Y LA NUESTRA ESTE A LA MISMA ALTURA; Y MÁS EN LOS MOMENTOS DE LOS QUE ESTAMOS HABLANDO

IDEAS MAESTRAS

Descargar adrenalina: hacerle cosquillitas en la barrigota y diciéndole "como que no, bichito mío, ya veras tu, te voy a comer el culete

Ayudarles a descargar la rabia: "vaya enfado te has cogido, porque no me dibujas en este papel lo enfadado que estas?"

El cuento de la lechera. Cuando te piden insistentemente algo que no le podemos dar en ese momento, puede funcionar el montarse un cuento sobre ello en tono de complicidad y humor: "vaya cariño, me encantaría tener una varita mágica para poder hacer aparecer esto o lo otro..."

Despedirse: si hay que irse y el no va a querer ayudarle a hacerse a la idea despidiéndose de las cosas: “adiós agua”, etc..

No quieres darle algo: un pelin teatrera "qué lástima, se nos han acabado, no tenemos, pero mañana acuérdate que hay que comprar"

Bloqueo: si quiere hacer algo prohibido, impedírselo interponiéndose y dejar solo que lo use aprendiendo la utilidad de ese objeto(p.e. jugar con el interruptor no, pero si hay que encender la luz, pedirle que lo haga él

Compañeros de desgracia: si no quiere hacer algo, acompañadlo en la tarea

Que pasa?: Mirar los ojos del “enrabietado”, con amor. hasta que ambos vuelvan a estar tranquilos. En silencio. Buscar señales no verbales por ver si es capricho o si le pasa algo. Luego, volver a intentarlo de nuevo. Si no funciona, cambiar de actividad.

LA SOLUCION DEFINITIVA: CTRL+ALT+SUPR: BORRON Y CUENTA NUEVA: AMBAS PARTES COMENZAR DE CERO

"Empezamos de 0?" y le doy la mano tipo” de acuerdo" o le digo "a mí no me gusta estar enfadada, prefiero estar contenta y tú?"


Extraido del foro Criando Creando y buenisimo, me encantó y creo que a muchas mamis les servirá muchisimo.

CRIAR CON APEGO Y RESPETO


¿Has escuchado las frases: “vas a malacostumbrar a ese bebé” vas a malcriar a ese bebé”, “ya no lo cargues”, “déjalo llorar” ? ¿Cuando llora tu bebé sientes que tienes que hacer algo para resolverlo, y para hacerlo sentir mejor, pero recuerdas esas frases?
Entonces estás consciente de la gran presión social que padecen las mamás, que son impulsadas a no escuchar sus instintos, y que traten de negar las necesidades emocionales de su bebé.
Nosotros creemos qué los bebés son seres humanos, con tanto derecho a demostrar sus necesidades de compañía y cariño como cualquier otro ser humano.
Si tu esposo llegara una noche y te dijera,”hoy fue un mal día, quisiera platicar, estar contigo y que me abrazaras” aunque fuera tarde en la noche, ¿que le dirías?
¿Le dirías, “ah no, no es hora de esas cosas. Es hora de dormir. Si te abrazo y estoy contigo a estas horas, te vas a malacostumbrar y luego vas a querer hacer eso todas las noches”?
Pues esas frases que resuenan en nuestra cabeza, formuladas por parientes y amigos bienintencionados, lo que tratan de que hagas es que dejes de escuchar tu instinto, y de que no hagas lo que es mas fácil, resolver las necesidades de tu bebé.
Los bebés que han sido criados con respeto y con amor, que han sido “malacostumbrados” y los cuales son llevados en brazos mucho tiempo, desarrollan un sano apego con su madre, que es el primer contacto con este mundo. Este ejemplo de apego les ayudara a desarrollar relaciones con otros seres humanos basadas en la confianza y en el amor. Aprenden que son personas valiosas, lo cual les hace desarrollar una buena autoestima. Porque si cuando lloro nadie me hace caso, tal vez sea porque no valgo la pena. Pero si cuando el bebé expresa una necesidad de amor, y la mamá la resuelve pronto, cargándolo, confortándolo, atendiéndolo, el bebé RESUELVE esa necesidad. Puede pasar al siguiente paso en su desarrollo. Se sentirá seguro de si mismo, y valioso. Y al contrario de lo que dice la “sabiduría” popular, será un ser humano amoroso y respetuoso, pues es lo que ha aprendido desde la mas tierna infancia.


Fuente:
Cozybebe

El nacimiento de nuestro “ser madre”

Hemos pasado la infancia practicando con nuestras muñecas a mecer a los bebés, calmarlos, vestirlos, desvestirlos, retarlos y dormirlos. Sin embargo, cuando el bebé real irrumpe en nuestra vida adulta, nos sorprendemos al constatar que hay pocos puntos en común entre el bebé soñado y ese monstruito que llora en los momentos menos oportunos. Y que no es verdad que los bebés sólo comen y duermen, sino que hemos quedado prisioneras de un ser voraz, necesitado al extremo, malhumorado y demandante.

Posiblemente la sorpresa tenga que ver con el desconocimiento con el que las mujeres llegamos a la maternidad respecto al fenómeno de la “fusión emocional”. Para abordarlo, es menester darnos cuenta que la realidad no sólo está constituida por elementos visibles, concretos y palpables. Sino que también existen los mundos sutiles, los campos emocionales, perceptivos, intuitivos o espirituales. Aunque invisibles, suelen manejar los hilos de nuestra vida consciente.

En el caso de la díada mamá-bebé, es conveniente enterarse que ambos pertenecemos al mismo territorio emocional -como dos gotas dentro del océano- y que esta unión sin límites precisos perdurará en el tiempo, aunque nuestros cuerpos hayan sido separados a partir del parto y nacimiento de la cría.

“Fusión emocional” entre mamá y bebé, significa que sentimos lo mismo, percibimos lo mismo, independientemente de “dónde se origine” la sensación, ni si el sentimiento pertenece al presente, pasado o futuro, ya que en el mundo emocional no importan ese tipo de fronteras. De hecho, las mamás “sentimos como un bebé” cuando no toleramos un sonido demasiado fuerte, cuando nos angustiamos si hay demasiada gente alrededor o cuando nuestros pechos se llenan segundos antes de que el bebé se despierte. Del mismo modo, el bebé “siente como su mamá” cuando expresa a través del llanto o de diversas enfermedades, un sinnúmero de situaciones emocionales tales como: angustia por sentirnos exigidas por el varón, dificultades económicas, obligaciones que no podemos cumplir, la ausencia o lejanía de la propia madre, o pérdidas afectivas, por ejemplo.

Pero lo más impactante es darnos cuenta que dentro de la “fusión emocional” el niño vive como propias las experiencias de nuestra propia infancia que se actualizan y plasman en su cuerpo. Sobre todo aquellas vivencias que ya “no recordamos”, que han pasado “a la sombra”. Pues bien, la verdadera dificultad del devenir madre, no tiene que ver con ocuparse correctamente del bebé, sino con el dolor que supone confrontar ahora con las penas que no hemos podido asumir cuando éramos niñas. Devenir adultas de verdad, es darnos cuenta que hoy en día contamos con mayores recursos emocionales para hacernos cargo de nuestra historia y de las elecciones que hemos llevado a cabo.

Concretamente, las madres podemos hacer la prueba -cuando no logramos calmar al bebé ofreciéndole el pecho, ni meciéndolo, ni hablándole ni sacándolo a pasear- recordando alguna situación dolorosa o no resuelta de nuestra infancia, relativa al vínculo con nuestros padres. Si hemos podido traer a la conciencia alguna vivencia significativa, entonces intentemos relatarle al niño con palabras sencillas aquel dolor, aquel sufrimiento o rabia o vergüenza que aún vibra en nuestro interior. O bien, expliquémosle al niño la dificultad o el desacuerdo que tenemos actualmente con nuestra pareja, o la preocupación por la falta de trabajo, o el hartazgo por los malos entendidos con la vecina, o incluso la angustia sorda por esa amiga que emigró. Constataremos que el niño, que dentro de la “fusión emocional” vive como propias todas nuestras sensaciones -incluso las que no reconocemos como tales- se calmará. Porque sabrá de qué se trata.

Pero mucho más valioso aún resulta darnos cuenta qué importancia puede tener para cada una de nosotras reconocer ciertos sentimientos que hemos descartado por considerarlos antiguos, obsoletos o poco valiosos. De este modo, con la ayuda de nuestros hijos -que son espejos del alma materna- podremos reconocernos tal cual somos, y colocar en un lugar superlativo las cuentas que tenemos pendientes con nosotras mismas. Nuestros bebés lloran nuestras penas, vomitan nuestros hartazgos, se brotan de nuestras intoxicaciones emocionales y se enferman de nuestras incapacidades de mirarnos con honestidad.

Esto no significa que tenemos que tener nuestra vida resuelta, ni que seamos “culpables” de lo que les acontece a los niños. Al contrario. Es una oportunidad que las mujeres adquirimos a través del acto de maternar, para conectarnos con nuestro riquísimo mundo emocional, comprendernos y respetarnos. La expresión que el niño asume de nuestros deseos y fantasías relegadas, nos obliga a hacernos preguntas existenciales, íntimas, genuinas y profundamente femeninas.

En definitiva, no devenimos madres necesariamente cuando parimos al niño, sino en el transcurso de algún instante de desesperación, locura y soledad en medio de la noche con nuestro hijo en brazos. Cuando la lógica y la razón no nos sirven, cuando nos sentimos transportadas a un tiempo sin tiempo, cuando el cansancio es infinito y sólo nos resta entregarnos a ese niño que expresa nuestro yo profundo y no logramos acallar, entonces nuestra madre interior ha nacido.


Laura Gutman

Regresando

Pues aquí con una chance de poder escribir nuevamente.
No saben cuanto extraño este pequeño espacio, que me ha inspirado tantas cosas y que me ha dado la oportunidad de llegar a más mujeres que como yo vemos la maternidad como la experiencia más maravillosa que una mujer puede vivir.

Les cuento rápido que lo de la demanda laboral pues es un proceso largo, apenas será la segunda audiencia y pues con resultados poco satisfactorios pero bueno no queda mas que esperar y ser pacientes y tener mucha fé en que se hará justicia, pues solo pido lo justo.

Por otro lado estar en casa con mis hijos es hermoso, pues he ido descubriendo cosas en mi "ser madre" que aun no conocía o que aun no habia experimentado, me doy cuenta que me perdí muchas cosas de mi hija Sofia quien por cierto ya tiene 1 año 3 meses y ya es un pinga que anda de aqui para allá pero que aun asi no se me despega ni un segundo y con tanto quehacer en casa pues mi mayor aliado es el rebozo.
Pero tambien he aprendido a admirar y reonocer que estar en casa es un trabajo más, como cualquier otro, es cansado y estresante algunas veces, y cuando es reconocido pues te sientes bien y cuando no como que te hace falta esa motivación. Y pues poco a poco me he ido acoplando a esta nueva vida y aunque no descartó algun dia volver a trabajar pues primero quiero poder estar con mis hijos lo más que se pueda para así darles la seguridad que necesitan para asimilar y tolerar mejor aquellas separaciones que llegan a ser necesarias.

Contandoles esto, ahora quiero publicar el siguiente artículo de una de mis escritoras favoritas y que para muchas de ustedes lo és. Espero lo disfruten tanto como yo y las haga reflexionar en un momento de impaciencia o de intolerancia, en ese momento en que no encuentras la serenidad para lograr comunicarte con esa personita que ha entrado en conflicto contigo por alguna razón; porque todos llegamos a perder la paciencia pero es importante saber manejarla y no perder el control.

De vuelta y con nueva vida!!

A unas semanas de haber escrito mi ultima entrada en este querido blog, he regresado para contarles lo contenta que estoy disfrutando de mis hermosos hijos en mi casita.
Pues resulta que el lunes de la semana pasada llegue a mi trabajo y me dijeron que ya no
me necesitaban en la empresa, pero que me pasarian a otra àrea en donde me pagarian menos sueldo y trabajarìa sàbados y domingos y descansaria un dia a la semana.
Me opuse, pues no estaba dispuesta a dejar a mis hijos los unicos dias que tengo libres para estar con ellos, asi que me dijeron que entonces firmara mi renuncia voluntaria, me calcularon mi finiquito y realmente era una groseria lo que querian darme por haber prestado mis servicios esos dos largos años con dos meses. Por lo que tome mis cosas y me fui, directamente a Consiliaciòn y Arbitraje y expuse mi caso, me estan ayudando y pues estoy en espera de que se haga justicia. Todo paso tan ràpido que ni tiempo me diò de dar esta noticia, me sentia confundida pero realmente muy feliz de poder regresar a mi casita y estar con mis hijos, era algo que ya deseaba desde hace mucho tiempo.

Ahora mi nueva vida la disfruto al maximo, me despierto al lado de mis pequeños y no me preocupo por tener que levantarme ràpido a cambiarme e irme viendo como mis chiquitos lloran por que me ven irme, me quedo con ellos y los abrazo muy fuerte, desayunamos juntos, nos bañamos, jugamos, hacemos todo juntos y estamos muy contentos porque por fin podemos disfrutarnos como nos merecemos.

Por ahora no podrè seguir publicando entradas como yo quisiera, pero estarè muy al pendiente del blog y de sus lectores. El internet es muy importante e indispensable en estos tiempos jeje.

Los saluda su amiga, Tania.

Lactancia con Humor


Encontré algunas imagenes de lactancia con un toque de humor y son bastante divertidas, espero sean de su agrado y lo tomen por el lado positivo (no se me vayan a ofender los bebes de bibe) jijiji. Son pocas pero seguro despúes subiré más.

Soñando con la luna jeje

En huelga de teta!

Que menú tan variado



Ahora es cuando! dijo el niño



Viendo el atardecer!



Opss!



Jiji mi vidoo!



Jaja que restauran tan interesante



Que linda nena!




Las vacas protestan!

¿Porque los niños se despiertan por la noche?


De nueva cuenta traigo un articulo de Carlos González, que es igual de perfecto como el anterior, me encanta su forma de expresarse y la gran empatia con la que se refiere a los niños, sin lugar a dudas todos nuestros hijos deberian tener pediatras como él.

Dudas sobre el sueño de sus hijos??

Aquí algunas respuestas.


por Dr. Carlos González, pediatra

La mayoría de los insectos, reptiles y peces tienen cientos de hijos, con la esperanza de que alguno sobreviva. Las aves y mamíferos, en cambio, suelen tener pocos hijos, pero los cuidan para que sobrevivan la mayoría. Los mamíferos, por definición, necesitan mamar, y por lo tanto ningún recién nacido puede sobrevivir sin su madre, Pero, según la especie, también necesitan a su madre para muchas otras cosas.
En algunas especies, el recién nacido es capaz de caminar en pocos minutos y seguir a su madre (¿quién no recuerda aquella escena encantadora en Bambi?). Eso ocurre sobre todo en los grandes herbívoros, como ovejas, vacas o ciervos. Estos animales viven engrupos que devoran rápidamente la hierba de una zona, y tienen que desplazarse cada día a un nuevo prado. Es necesario que la cría pueda seguir a su madre en estos desplazamientos.
Los pequeños herbívoros, como loa conejos, pueden esconder a sus crías en una madriguera, salir a comer y volver varias veces al día para darles el pecho. Sus crías no caminan nada más nacer, sino que son indefensas durante los primeros días. Lo mismo ocurre con la mayoría de los carnívoros, como los gatos, perros o leones. La madre sale a cazar dejando a sus indefensas crías escondidas. Las crías no nacen sabiendo, sino que aprenden, y esto es importante, porque les permite una mayor flexibilidad. Una conducta innata es siempre iguai, una conducta aprendida puede adaptarse mejor a las condiciones del entorno, y perfeccionarse con la práctica. La primera vez que un ciervo ve a un lobo, debe salir corriendo. Si no lo hace bien, morirá, y por lo tanto no podrá aprender a hacerlo mejor. Por eso es lógico que los ciervos sepan correr en cuanto nacen. Los lobos sí que pueden aprender: la primera vez el ciervo se les escapa, pero con la práctica consiguen atraparlo. Los Juegos de su infancia constituyen un aprendizaje para su vida adulta.


Los primates (los monos) parece ser que descendemos de animales que caminaban nada más nacer. Pero, al vivir en los árboles, tuvimos que hacer cambios. Bambi resbala varias veces antes de ponerse en pie; y eso no tiene importancia en el suelo. Pero, subido en una rama, un resbalón puede ser fatal. De modo que los monitos van todo el día colgados de su madre, hasta que son capaces de ir solos perfectamente,sin el menor error.Los primates (los monos) parece ser que descendemos de animales que caminaban nada más nacer. Pero, al vivir en los árboles, tuvimos que hacer cambios. Bambi resbala varias veces antes de ponerse en pie; y eso no tiene importancia en el suelo. Pero, subido en una rama, un resbalón puede ser fatal. De modo que los monitos van todo el día colgados de su madre, hasta que son capaces de ir solos perfectamente,sin el menor error.


Pero es el monito el que se cuelga, activamente, de su madre, agarrándose con fuerza a su pelo con manos y pies, y al pezón con su boca (cinco puntos de anclaje). La madre puede correr de rama en rama, sin preocuparse de sujetar al niño. ¿Se atrevería usted a ir de rama en rama, o simplemente caminando por la calle, con su bebé a cuestas pero sin sujetarlo, ni con los brazos ni con ningún paño o correa? Claro que no. Para que un niño sea capaz de colgarse de su madre y sujetarse solo durante largo rato, probablemente debería tener al menos dos años. Ya nuestros primos más cercanos, los chimpancés, son incapaces de sujetarse solos al principio, y su madre tiene que abrazarlos, pero sólo durante las dos primeras semanas.

La diferencia con nuestros hijos es abismal. Y para caminar (no para dar cuatro pasos a nuestro alrededor, como hacen al año, sino caminar de verdad, para seguirnos cuando vamos de compras, sin llorar y sin que tengamos que girar la cabeza cada segundo a ver si vienen o no), nuestros hijos tardan al menos tres o cuatro años.
Hasta ios 12 o 14 años, es prácticamente imposible que los niños sobrevivan solos; y en la práctica, procuramos no dejarles solos hasta los 18 ó 28 años. Los seres humanos son los mamíferos que durante más tiempo necesitan a sus padres, y dejan muy atrás a! segundo clasificado. Probablemente, esto se debe en parte a nuestra gran inteligencia. Como decíamos de los lobos, la conducta debe ser aprendida para ser inteligente, pues la conducta innata es puramente automática. Nuestros hijos tienen que aprender más que ningún otro mamífero, y por lo tanto tienen que nacer sabiendo menos.


¿Y qué tiene todo esto que ver con que los niños se despierten? Ya llega, ya llega. Ahora mismo veremos que tiene que ver todo lo anterior con la conducta de su propio hijo.
Empezábamos diciendo que hay crías que necesitan estar todo el rato con su madre, encima de ella o siguiéndola a poca distancia, y otras que se quedan escondidas, en un nido o madriguera, esperando a que su madre vuelva. Para saber a qué tipo pertenece un animal, basta con observar cómo se comporta una cría cuando su madre se va. Los que tienen que estar siempre juntos se ponen inmediatamente a llorar, y lloran y lloran (o hacen el ruido equivalente en su especie) hasta que su madre vuelve.Una cría de ganso, por ejemplo, aunque tenga agua y comida cerca, no come ni bebe, sino que sólo llora hasta que sus padres vuelven, o hasta la muerte. Sin sus padres, de todos modos no tardaría en morir, por lo que debe agotar toda su energía en llorar para que vuelvan. Y debe empezar a llorar inmediatamente, en cuanto se separa, porque cuanto más tarde en hacerlo más lejos estará, y por tanto más difícil será que le oiga. En cambio, un conejito o un gatito, cuando su madre se va, permanecen muy quietos y callados. Esa separación es norma! en su especie, y si se pusieran a llorar podrían atraer a otros animales, lo que siempre es peligroso. ¿Cómo reacciona su hijo cuando usted le deja en la cuna y se aleja? Si, como hacían los míos, "se pone a llorar como s¡ le matasen", quiere decir que, en nuestra especie, lo normal es que los niños estén continuamente, las 24 horas, en contacto con su madre.
Y no es difícil imaginar que hace 50.000 años, cuando no teníamos casas, ni ropa, ni muebles, separarse de su madre significaba la muerte. ¿Se imagina a un bebé desnudo en el campo, al aire libre, expuesto a! sol, a la Huvia, al viento y a las alimañas, sólo durante ocho horas, mientras su madre "trabaja" recogiendo frutas y raíces? Ni siquiera una hora podría sobrevivir en esas circunstancias. En tiempos de nuestros antepasados, los bebés estaban las 24 horas en brazos, y sólo se separaban de su madre para estar unos momentos en brazos de su padre, su abuela o sus hermanos. Y cuando empezaban a caminar lo hacían alrededor de su madre, y tanto la madre como el niño se miraban continuamente, y se avisaban mutuamente cuando veían que e! otro se despistaba.
Hoy en día, cuando usted deja a su hijo en la cuna, sabe que no corre ningún peligro. No pasará frío, ni calor, ni se mojará, ni se lo comerá un lobo. Sabe que usted está a pocos metros, y le oirá si pasa algo y vendrá en seguida (o, si usted ha salido de casa, sabe que otra persona ha quedado de guardia, escuchando a pocos metros).
Pero su hijo no sabe todo eso. Nuestros niños, cuando nacen, son exactamente ¡guales a los que nacían hace 50.000 años. Por si acaso, a la más mínima separación, lloran como si usted se hubiera ido para siempre. Más adelante, cuando empiece a comprender dónde está usted, cuándo volverá y quién ie cuida mientras tanto, empezará a tolerar las separaciones con más tranquilidad. Pero aún faltan unos años. Casi toda la conducta de! bebé, que aún no ha aprendido nada, es instintiva, idéntica a la de nuestros remotos antepasados. Y ia conducta instintiva de la madre también tiende a aparecer, aquí y allá, despuntando entre nuestras gruesas capas de cultura y educación.

Por eso, cuando vaya al parque con su hijo de tres años, ambos se comportarán de forma muy similar a sus antepasados. Usted mirará casi todo el rato a su hijo, y le avisará cuando se despiste ("ven aquí" "no vayas tan lejos"). Su hijo también le mirará con frecuencia, y s¡ la ve despistada o hablando con otras personas se pondrá nervioso, incluso se enfadará, e intentará llamar su atención ("mira, Mamá, mira", "mira qué hago", "mira qué he encontrado"...)
Llegamos a la noche. Es un periodo particularmente delicado, porque si el niño duerme ocho horas, y la madre se ha ¡do durante este tiempo, cuando despierte puede estar a siete horas de marcha, y por más que llore no la oirá. Hay que montar la guardia. Durante las primeras semanas, nuestros hijos están tan completamente indefensos que es su madre la que debe encargarse de mantener el contacto. En aquellas raras culturas (como la nuestra) en que madre e hijo no duermen juntos, laseparación hace que la madre esté muy intranquila, y sienta la necesidad imperiosa de ir a ver a su hijo cada cierto tiempo. ¿Qué madre no se ha acercado a la cuna "para ver si respira"? Ciaro que sabe que está respirando, claro que sabe que no te pasa nada, claro que sabe que su marido se reirá de ella por haber ido... pero no puede evitarlo, tiene que ir.


A medida que el niño crece, se va haciendo más independiente. Eso no significa que pase más tiempo solo, o que haga las cosas sin ayuda, porque el ser humano es un animal social, y no es normal que esté solo. Para un ser humano, la soledad no es independencia, sino abandono. La independencia consiste en ser capaces de vivir en comunidad, expresando nuestras necesidades para conseguir la ayuda de otros, y ofreciendo nuestra ayuda para satisfacer las necesidades de los demás. Ahora ya no hace falta que usted vaya a comprobar si su hijo respira o no; ¡él se lo dirá! Como se está haciendo independiente, será él quien monte guardia. Se despertará más o menos cada hora y media o dos horas, y buscará a su madre. SE su madre está al lado, la olerá, la tocará, sentirá su calor, tal vez mame un poco, y se volverá a dormir en seguida. Si su madre no está, se pondrá a llorar hasta que venga. SÍ Mamá viene en seguida, se calmará rápidamente. Si tarda en venir, costará mucho tranquilizarle; intentará mantenerse despierto, como medida de seguridad, no sea que Mamá se vuelva a perder.
Es aquí donde la vida real no coincide con los libros, porque a las madres les han dicho que, a medida que su hijo crezca, cada vez dormirá más horas seguidas. Y muchas se encuentran con la sorpresa de que es todo lo contrario. No es "insomnio infantil", no son "malos hábitos", simplemente es una conducta normal de los niños durante los primeros años. Una conducta que desaparecerá por sí sola, no con "educación" ni "entrenamiento", sino porque el niño se hará mayor y dejará de necesitar la presencia continua de su madre.
Si cada vez que su hijo llora usted acude, le está alentando a ser independiente, es decir, a expresar sus necesidades a otras personas y a considerar que "lo norma!" es que le atiendan. Eso le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo e integrado en la sociedad.
Si cuando su hijo llora usted te deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes, y que otras personas "más sabias y poderosas" que él pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene y lo que no. Se hace más dependiente, porque depende de los caprichos de los demás y no se cree lo suficientemente importante para merecer que le hagan caso,
Una infancia feliz en un tesoro que dura para siempre, que nadie podrá jamás arrebatarte. La infancia de su hijo está ahora en sus manos.

Amamantar Asturias c/ Laurel, 12, bajo. 33460 Avilés (Asturias)

Tu hijo es una buena persona


Hace casi un año que leí este artículo del maravilloso Carlos González.
Gracias a él he logrado entender mucho a mi hijo y a muchos niños, me da mucha alegria volver a toparme con el y poder compartirlo con ustedes mis lectores.
Si alguna ves a pensado o creido que su hijo lo manipula, lo engaña, es mañoso, etc, etc,
le vendría muy bien seguir leyendo y darse cuenta de que su hijo es la persona mas buena que jamás haya conocido, espero les guste tanto como a mi.

Cuando una esposa afirma que su marido es muy bueno, probablemente es un hombre cariñoso, trabajador, paciente, amable... En cambio, si una madre exclama "mi hijo es muy bueno", casi siempre quiere decir que se pasa el día durmiendo, o mejor que "no hace más que comer y dormir" (a un marido que se comportase así le llamaríamos holgazán). Los nuevos padres oirán docenas de veces (y pronto repetirán) el chiste fácil: "¡Qué monos son... cuando duermen!"
Y así los estantes de las librerías, las páginas de las revistas, las ondas de la radio, se llenan de "problemas de la infancia": problemas de sueño, problemas de alimentación, problemas de conducta, problemas en la escuela, problemas con los hermanos... Se diría que cualquier cosa que haga un niño cuando está despierto ha de ser un problema. Nadie nos dice que nuestros hijos, incluso despiertos (sobre todo despiertos), son gente maravillosa; y corremos el riesgo de olvidarlo. Aún peor, con frecuencia llamamos "problemas", precisamente, a sus virtudes.

TU HIJO ES GENEROSO.
Marta juega en la arena con su cubo verde, su pala roja y su caballito. Un niño un poco más pequeño se acerca vacilante, se sienta a su lado y, sin mediar palabra (no parece que sepa muchas) se apodera del caballito, momentáneamente desatendido. A los pocos minutos, Marta decide que en realidad el caballito es mucho más divertido que el cubo, y lo recupera de forma expeditiva. Ni corto ni perezoso, el otro niño se pone a jugar con el cubo y la pala. Marta le espía por el rabillo del ojo, y comienza a preguntarse si su decisión habrá sido la correcta. ¡El cubo parece ahora tan divertido!
Tal vez la mamá de Marta piense que su hija "no sabe compartir". Pero recuerde que el caballito y el cubo son las más preciadas posesiones de Marta, digamos como para usted el coche. Y unos minutos son para ella una eternidad. Imagine ahora que baja usted de su coche, y un desconocido, sin mediar palabra, sube y se lo lleva. ¿Cuántos segundos tardaría usted en empezar a gritar y a llamar a la policía? Nuestros hijos, no le quepa duda, son mucho más generosos con sus cosas que nosotros con las nuestras.

TU HIJO ES DESINTERESADO.
Sergio acaba de mamar; no tiene frío, no tiene calor, no tiene sed, no le duele nada... pero sigue llorando. Y ahora, ¿qué más quiere?
La quiere a usted. No la quiere por la comida, ni por el calor, ni por el agua. La quiere por sí misma, como persona. ¿Preferiría acaso que su hijo la llamase sólo cuando necesitase algo, y luego "si te he visto no me acuerdo"? ¿Preferiría que su hijo la llamase sólo por interés?
El amor de un niño hacia sus padres es gratuito, incondicional, inquebrantable. No hace falta ganarlo, ni mantenerlo, ni merecerlo. No hay amor más puro. El doctor Bowlby, un eminente psiquiatra que estudió los problemas de los delincuentes juveniles y de los niños abandonados, observó que incluso los niños maltratados siguen queriendo a sus padres.
Un amor tan grande a veces nos asusta. Tememos involucrarnos. Nadie duda en acudir de inmediato cuando su hijo dice "hambre", "agua", "susto", "pupa"; pero a veces nos creemos en el derecho, incluso en la obligación, de hacer oídos sordos cuando sólo dice "mamá". Así, muchos niños se ven obligados a pedir cosas que no necesitan: infinitos vasos de agua, abrir la puerta, cerrar la puerta, bajar la persiana, subir la persiana, encender la luz, mirar debajo de la cama para comprobar que no hay ningún monstruo... Se ven obligados porque, si se limitan a decir la pura verdad: "papá, mamá, venid, os necesito", no vamos. ¿Quién le toma el pelo a quién?

TU HIJO ES VALIENTE.
Está usted haciendo unas gestiones en el banco y entra un individuo con un pasamontañas y una pistola. "¡Silencio! ¡Al suelo! ¡Las manos en la nuca!" Y usted, sin rechistar, se tira al suelo y se pone las manos en la nuca. ¿Cree que un niño de tres años lo haría? Ninguna amenaza, ninguna violencia, pueden obligar a un niño a hacer lo que no quiere. Y mucho menos a dejar de llorar cuando está llorando. Todo lo contrario, a cada nuevo grito, a cada bofetón, el niño llorará más fuerte.
Miles de niños reciben cada año palizas y malos tratos en nuestro país. "Lloraba y lloraba, no había manera de hacerlo callar" es una explicación frecuente en estos casos. Es la consecuencia trágica e inesperada de un comportamiento normal: los niños no huyen cuando sus padres se enfadan, sino que se acercan más a ellos, les piden más brazos y más atención. Lo que hace que algunos padres se enfaden más todavía. Si que huyen los niños, en cambio, de un desconocido que les amenaza.
Los animales no se enfadan con sus hijos, ni les riñen. Todos los motivos para gritarles: sacar malas notas, no recoger la habitación, ensuciar las paredes, romper un cristal, decir mentiras... son exclusivos de nuestra especie, de nuestra civilización. Hace sólo 10.000 años había muy pocas posibilidades de reñir a los hijos. Por eso, en la naturaleza, los padres sólo gritan a sus hijos para advertirles de que hay un peligro. Y por eso la conducta instintiva e inmediata de los niños es correr hacia el padre o la madre que gritan, buscar refugio en sus brazos, con tanta mayor intensidad cuanto más enfadados están los progenitores.

TU HIJO SABE PERDONAR.
Silvia ha tenido una rabieta impresionante. No se quería bañar. Luchaba, se revolvía, era imposible sacarle el jersey por la cabeza (¿por qué harán esos cuellos tan estrechos?). Finalmente, su madre la deja por imposible. Ya la bañaremos mañana, que mi marido vuelve antes a casa; a ver si entre los dos...
Tan pronto como desaparece la amenaza del baño, tras sorber los últimos mocos y dar unos hipidos en brazos de mamá, Silvia está como nueva. Salta, corre, ríe, parece incluso que se esfuerce por caer simpática. El cambio es tan brusco que coge por sorpresa a su madre, que todavía estará enfadada durante unas horas. "¿Será posible?" "Mírala, no le pasa nada, era todo cuento".
No, no era cuento. Silvia estaba mucho más enfadada que su madre; pero también sabe perdonar más rápidamente. Silvia no es rencorosa. Cuando Papá llegue a casa, ¿cuál de las dos se chivará? ("Mamá se ha estado portando mal..."). El perdón de los niños es amplio, profundo, inmediato, leal.

TU HIJO SABE CEDER.
Jordi duerme en la habitación que sus padres le han asignado, en la cama que sus padres le han comprado, con el pijama y las sábanas que sus padres han elegido. Se levanta cuando le llaman, se pone la ropa que le indican, desayuna lo que le dan (o no desayuna), se pone el abrigo, se deja abrochar y subir la capucha porque su madre tiene frío y se va al cole que sus padres han escogido, para llegar a la hora fijada por la dirección del centro. Una vez allí, escucha cuando le hablan, habla cuando le preguntan, sale al patio cuando le indican, dibuja cuando se lo ordenan, canta cuando hay que cantar. Cuando sea la hora (es decir, cuando la maestra le diga que ya es la hora) vendrán a recogerle, para comer algo que otros han comprado y cocinado, sentado en una silla que ya estaba allí antes de que él naciera.
Por el camino, al pasar ante el quiosco, pide un "Tontanchante", "la tontería que se engancha y es un poco repugnante", y que todos los de su clase tienen ya. "Vamos, Jordi, que tenemos prisa. ¿No ves que eso es una birria?" "¡Yo quiero un Totanchante, yo quiero, yo quiero...!" Ya tenemos crisis. Mamá está confusa. Lo de menos son los 20 duros que cuesta la porquería ésta. Pero ya ha dicho que no. ¿No será malo dar marcha atrás? ¿Puede permitir que Jordi se salga con la suya? ¿No dicen todos los libros, todos los expertos, que es necesario mantener la disciplina, que los niños han de aprender a tolerar las frustraciones, que tenemos que ponerles límites para que no se sientan perdidos e infelices? Claro, claro, que no se salga siempre con la suya. Si le compra ese Tontachante, señora, su hijo comenzará una carrera criminal que le llevará al reformatorio, a la droga y al suicidio.
Seamos serios, por favor. Los niños viven en un mundo hecho por los adultos a la medida de los adultos. Pasamos el día y parte de la noche tomando decisiones por ellos, moldeando sus vidas, imponiéndoles nuestros criterios. Y a casi todo obedecen sin rechistar, con una sonrisa en los labios, sin ni siquiera plantearse si existen alternativas. Somos nosotros los que nos "salimos con la nuestra" cien veces al día, son ellos los que ceden. Tan acostumbrados estamos a su sumisión que nos sorprende, y a veces nos asusta, el más mínimo gesto de independencia. Salirse de vez en cuando con la suya no sólo no les va hacer ningún daño, sino que probablemente es una experiencia imprescindible para su desarrollo.

TU HIJO ES SINCERO.
¡Cómo nos gustaría tener un hijo mentiroso! Que nunca dijera en público "¿Por qué esa señora es calva?" o ¿Por qué ese señor es negro?" Que contestase "Sí" cuando le preguntamos si quiere irse a la cama, en vez de contestar "Sí" a nuestra retórica pregunta "¿Pero tú crees que se pueden dejar todos los juguetes tirados de esta manera?"
Pero no lo tenemos. A los niños pequeños les gusta decir la verdad. Cuesta años quitarles ese "feo vicio". Y, entre tanto, en este mundo de engaño y disimulo, es fácil confundir su sinceridad con desafío o tozudez.


TU HIJO ES BUEN HERMANO.
Imagínese que su esposa llega un día a casa con un guapo mozo, más joven que usted, y le dice: "Mira, Manolo, este es Luis, mi segundo marido. A partir de ahora viviremos los tres juntos, y seremos muy felices. Espero que sabrás compartir con él tu ordenador y tu máquina de afeitar. Como en la cama de matrimonio no cabemos los tres, tú, que eres el mayor, tendrás ahora una habitación para tí solito. Pero te seguiré queriendo igual". ¿No le parece que estaría "un poquito" celoso? Pues un niño depende de sus padres mucho más que un marido de su esposa, y por tanto la llegada de un competidor representa una amenaza mucho más grande. Amenaza que, aunque a veces abrazan tan fuerte a su hermanito que le dejan sin aire, hay que admitir que los niños se toman con notable ecuanimidad.


TU HIJO NO TIENE PREJUICIOS.
Observe a su hijo en el parque. ¿Alguna vez se ha negado a jugar con otro niño porque es negro, o chino, o gitano, o porque su ropa no es de marca o tiene un cochecito viejo y gastado? ¿Alguna vez le oyó decir "vienen en pateras y nos quitan los columpios a los españoles"? Tardaremos aún muchos años en enseñarles esas y otras lindezas.


TU HIJO ES COMPRENSIVO.
Conozco a una familia con varios hijos. El mayor sufre un retraso mental grave. No habla, no se mueve de su silla. Durante años, tuvo la desagradable costumbre de agarrar del pelo a todo aquél, niño o adulto, que se pusiera a su alcance, y estirar con fuerza. Era conmovedor ver a sus hermanitos, con apenas dos o tres años, quedar atrapados por el pelo, y sin gritar siquiera, con apenas un leve quejido, esperar pacientemente a que un adulto viniera a liberarlos. Una paciencia que no mostraban, ciertamente, con otros niños. Eran claramente capaces de entender que su hermano no era responsable de sus actos.
Si se fija, observará estas y muchas otras cualidades en sus hijos. Esfuércese en descubrirlas, anótelas si es preciso, coméntelas con otros familiares, recuérdeselas a su hijo dentro de unos años ("De pequeño eras tan madrugador, siempre te despertabas antes de las seis...") La educación no consiste en corregir vicios, sino en desarrollar virtudes. En potenciarlas con nuestro reconocimiento y con nuestro ejemplo.

LA SEMILLA DEL BIEN.
Observando el comportamiento de niños de uno a tres años en una guardería, unos psicólogos pudieron comprobar que, cuando uno lloraba, los otros espontáneamente acudían a consolarle. Pero aquellos niños que habían sufrido palizas y malos tratos hacían todo lo contrario: reñían y golpeaban al que lloraba. A tan temprana edad, los niños maltratados se peleaban el doble que los otros, y agredían a otros niños sin motivo ni provocación aparente, una violencia gratuita que nunca se observaba en niños criados con cariño.
Oirá decir que la delincuencia juvenil o la violencia en las escuelas nacen de la "falta de disciplina", que se hubieran evitado con "una bofetada a tiempo". Eso son tonterías. El problema no es falta de disciplina, sino de cariño y atención, y no hay ningún tiempo "adecuado" para una bofetada. Ofrézcale a su hijo un abrazo a tiempo. Miles de ellos. Es lo que de verdad necesita.

Muerte de Cuna

Fuerte, muy fuerte, pero real.

Muerte en la cuna.

Cuando se desparrama la noticia por la “muerte súbita” de un bebé, el miedo a lo impredecible y la falsa aseveración de que esa posibilidad es “aleatoria” -es decir que le puede ocurrir a nuestro bebe en cualquier momento- se apodera de nosotros, con la idea fortuita de que dependerá de la buena o la mala suerte que tengamos.

Sin embargo las cosas no son así. La “muerte súbita” está mal nombrada. Tendríamos que llamarla “muerte en la cuna”. Para ser más exactos, habría que denominarla: “muerte en la cuna mientras está solo.”. No hay bebes sanos que mueran súbitamente en brazos de una persona maternante. Discutir si es mejor hacerlos dormir boca arriba o boca abajo, refleja la espantosa ignorancia que los occidentales compartimos sobre el universo de los bebes. Lo único a investigar es si los bebes duermen solos o si duermen en contacto completo y absoluto con otro cuerpo humano.

Toda cría de mamífero de cualquier especie sabe que no puede ni debe estar sola, porque queda expuesta a los depredadores. El bebe humano sabe exactamente lo mismo, por eso usa sus dos principales herramientas para su supervivencia: el llanto y la succión. Ahora bien, si después de llorar y llorar y llorar, ningún adulto acude a salvarlo...porque “tiene que acostumbrarse a dormir solo”, aparecerá la resignación y la dolorosa certeza de saber que está solo en este mundo. Luego, en su afán por ser amado, reclamará presencia y contacto corporal de múltiples maneras: enfermándose, llorando en momentos inadecuados, lastimándose, no aumentando de peso, deprimiéndose…hasta que una noche…en medio de un profundo silencio, decide no despertar más.

¿Y qué hacemos los hombres y las mujeres decentes y bien pensantes? Le decimos a la mamá que vuelva a trabajar pronto, que sea fuerte, que no afloje, que no se rinda, que la queremos, que sea valiente, que se ocupe de sí misma, que tenga garra, que luche, que siga adelante.Mientras expulsemos a todas las madres del recogimiento y el silencio de la maternidad y mientras sólo las reconozcamos en los ámbitos públicos o exitosos, seguiremos siendo todos responsables por cada bebe que decide partir, harto de soledad, quietud y frío.

Laura Gutman

La circuncisión no provee ningun beneficio a la salud. Parte # 2


Si la circuncisión fuese tan perjudicial ¿no habría más hombres discutiendo sobre el tema?
De hecho, un gran número de ellos está discutiendo sobre el tema. Organizaciones nacionales tales como
NOCIRC (National Organization of Circumcision Information Resource Centers) y NORM (National Organization of Restoring Men) son un ejemplo de la existencia de millones de hombres que han perdido sensibilidad y funcionalidad debido a la circuncisión. Hombres casados, solteros, heterosexuales, homosexuales y bisexuales de todas las edades se han encontrado con que su sexualidad se ha visto afectada por la pérdida del prepucio en la infancia.
Debido a que nuestra cultura promueve la no demostración de sentimientos de frustración o la no discusión abierta de problemas de salud, particularmente aquellos de naturaleza sexual, muchos hombres se sienten incapaces de describir sus problemas o no han podido encontrar una audiencia receptiva a sus problemas. Muchos de ellos ni siquiera saben cuánta sensación han perdido ya que es imposible para un hombre circuncidado imaginarse el placer que pudo haber tenido en sus relaciones si no hubiese sido circuncidado. Existen artículos médicos que indican que la circuncisión puede causar disfunciones sexuales a lo largo de la vida. También hay antecedentes de hombres circuncidados que sufren problemas con los roces y pérdida de placer sexual (ver
Historias personales).
La circuncisión afecta a cada hombre de una manera diferente. Durante el proceso de recuperación algunos hombres pueden redirigir los nervios y capilares cortados para mantener más o menos la sensación, mientras que otros la pueden perder casi por completo. Algunos hombres no pueden sentir ningún tipo de placer. Un hombre circuncidado de adulto comparó e ilustró sus experiencias sexuales antes y después de la circuncisión con el ejemplo de ver en color y ver en blanco y negro.
Si la circuncisión no provee ningún beneficio para la salud, ¿por qué los médicos la siguen practicando?
En los Estados Unidos se hace principalmente por cosmética. La imagen de un pene circuncidado se ha convertido en parte de nuestra cultura. De hecho muchas personas desconocen por completo como es la apariencia de un pene intacto. Algunos piensan que el pene intacto es feo o que puede ser antihigiénico. Lo que se ha aprendido es que un pene intacto resulta incómodo o desagradable.
El poder de la tradición no se puede subestimar. Muchos padres de familia indican su deseo de tener hijos que se parezcan a ellos o a sus amigos. A medida que la tasa de circuncisión disminuye en los Estados Unidos (se calcula que ahora es del 65%) se estima que mantener el pene intacto podría ser la norma en un futuro cercano.
Algunos padres solicitan la circuncisión debido a que ellos creen que evitará el desarrollo de enfermedades a lo largo de la vida de sus hijos. En realidad, la circuncisión no protege contra ninguna infección, contra el cáncer de pene, o contra enfermedades de transmisión sexual (tales como el VIH o el sida) y no reduce la tasa de cáncer cervical en las mujeres (ver las
CIRP, sección: "The role of the prepuce in prevention of disease and infections" para conocer el papel que juega el prepucio en la prevención de enfermedades e infecciones). Los mitos acerca de la circuncisión son difíciles de erradicar y aún se utilizan para justificar muchas cirugías.
Otra razón por la cual los médicos continúan practicando la circuncisión es porque, tanto ellos como el público en general, desconocen la función del prepucio. La educación médica estándar en los Estados Unidos incluye la práctica de la circuncisión pero no la descripción de la anatomía de un pene intacto o de su función. A principios del siglo pasado, los libros de medicina contenían imágenes de penes circuncidados en vez de penes intactos, por lo que muchos estudiantes de medicina nunca tuvieron la oportunidad de ver un pene intacto.
Muchos médicos y estudiantes no son conscientes de que ninguna organización médica en el mundo recomienda la circuncisión infantil.
La circuncisión es un procedimiento rápido y sencillo que los médicos practican en cuestión de minutos. Su costo es de unos pocos cientos de dólares. El prepucio amputado puede ser vendido luego a compañías de investigación médica o farmacéutica para producir champú, emolientes y para curar quemaduras de la piel. Los incentivos monetarios pueden complicar aun más este asunto.

Algunos bebés no lloran después de haber sido circuncidados, lo que implica que no les debe doler. Y aunque la operación sea dolorosa, si más tarde no recuerdan el dolor, ¿cuál es el problema?
Es difícil determinar qué tipo de consecuencias a largo plazo en el desarrollo mental y sensorial de un recién nacido puede producir una operación tan traumática como la circuncisión. La razón por la cual algunos bebés no lloran después de la circuncisión es porque están tan traumatizados por el dolor que entran en un estado de shock. Para cualquier niño, la circuncisión es una herida que traiciona el deseo temprano de acercamiento a sus padres. Los bebés circuncidados son más propensos a evitar el contacto, no responden a los estímulos de los padres y tienen problemas durante la lactancia.
Los bebés pueden sentir dolor más intensamente que los adultos. Debido a que el tránsito neural que permite la inyección de endorfinas (sustancias que limitan el dolor) no está bien desarrollado en los bebés. Ellos pueden sufrir mucho más dolor que si fuesen circuncidados siendo adultos. Hay evidencias que indican que el recuerdo del dolor sufrido durante la circuncisión permanece mucho tiempo. En un estudio se observó que los bebés circuncidados reaccionaban mucho peor al dolor causado por una vacunación meses después de ser circuncidados, a diferencia de los bebés intactos. Ver
CIRP, sección: "Pain of circumcision and pain control" (sobre el dolor de la circuncisión y el control del dolor).
Ninguna anestesia puede hacer este procedimiento indoloro.
¿No es más difícil limpiar y mantener un pene intacto?
El prepucio no necesita de ningún cuidado especial. El prepucio de un niño no se puede retraer, por lo tanto no se aconseja hacerlo por la fuerza durante el baño. A la edad de 18 años, el prepucio se podrá retraer normalmente y permitir su lavado con agua tibia. No es necesario usar jabón o ninguna sustancia especial. El pene intacto es un órgano que se limpia así mismo pues produce esmegma. Esta es una sustancia cremosa que también es producida por las mujeres y que contiene células muertas y sustancias inmunológicas que combaten a los agentes infecciosos. Ver las
CIRP, sección: "Proper penile hygiene for intact men" (sobre la correcta higiene del pene en un hombre intacto).
Después de la circuncisión, el pene necesita de cuidado y seguimiento especial. Si no hay complicaciones, la herida abierta necesitará unos diez días para sanar. En esta etapa, el niño tendrá dificultades para dormir o ser amamantado. Además, se encontrará en riesgo de contraer infecciones, de que el vendaje se pegue a la herida o de no tener una curación normal.
¿Qué sucede si un hombre intacto más tarde tiene problemas con su prepucio?
El problema más común que lleva a la práctica de la circuncisión en un hombre normal es una intervención médica conocida como fimosis, en la que el prepucio se inflama apretando la cabeza del pene. En un niño, puede ser a causa de retraer el prepucio a la fuerza rasgando la piel y dejando una herida susceptible a infecciones. La circuncisión constituye un tratamiento extremo para tratar la fimosis ya que el problema se puede resolver con cremas que contienen esteroides, con prepucioplastia, o masajes especiales para expandir el prepucio. Ver
CIRP, sección "Conservative treatment of penile problems" (sobre el tratamiento preventivo de problemas en el pene).
Como muchas otras partes del cuerpo, el prepucio es propenso a desarrollar células malignas. Sin embargo, no es lo usual (aproximadamente uno de cada 100,000 casos) y suele ocurrir en hombres de edad avanzada. La única razón médica para circuncidar a un hombre es por congelación o gangrena en el prepucio, que son problemas más extraños aún.
¿Cuáles son las posturas éticas acerca de la circuncisión? ¿Podría considerarse como una violación de los derechos humanos?
Existen dos argumentos principales que promueven la defensa ética de la circuncisión practicada en menores.
El primero se basa en los derechos del niño a su integridad física y autodeterminación. Muchas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas han establecido estos y otros derechos relacionados con el niño (ver
Attorneys for the Rights of the Child). El acto de amputación improcedente viola ambos derechos. La circuncisión no es necesaria desde el punto de vista médico, y no proporciona beneficios a la salud. Por lo tanto, constituye una amputación innecesaria.
El segundo argumento se basa en que todos los seres humanos poseemos los mismos derechos. A partir de la declaración de las Naciones Unidas en contra de cualquier cirugía que provoque alteración del aparato genital femenino, y desde que en 1997 pasó a ser ilegal en los Estados Unidos, los derechos dictan que tanto niños de sexo masculino como intersexuales tienen derecho a la misma protección en contra de las cirugías innecesarias.
Además, para que una cirugía pueda ser defendida ética y legalmente, se requiere un consentimiento informado. El mismo se torna más importante aun cuando es un menor a quien se le practica la cirugía y/o cuando la cirugía es de naturaleza sexual. La parte informada del consentimiento informado, requiere que se le brinde información completa acerca del procedimiento (lo que incluye riesgos, beneficios y alternativas) al responsable de la decisión (en el caso de circuncisión infantil, el tutor legal). Los documentos que contienen el consentimiento informado que proveen médicos privados y hospitales no contienen esta información. Por lo tanto, también se viola el derecho de los padres a recibir esta información.

La circuncisión no provee ningun beneficio a la salud

El instinto materno es tan grande, que nunca me permitió dejarme llevar por comentarios como "y la circuncisión cuando?"
Desde que mi hijo nació el tema era algo que me daba muchas vueltas en la cabeza.
Yo no soportaba la idea de tener a mi hijo en un hospital, siendo operado por médicos
manipulando su cuerpo y mutilando una parte de él. Lo imaginaba sufriendo y yo angustiada
esperando noticias de él, muchas imagenes en mi cabeza y mucha desesperación me llenaban
todos los dias.
Mucha gente lo ve normal, porque asi se los han hecho ver, porque "hay que ocnfiar en el médico" "él es el que sabe" pero nooo! No nos detenemos por un segundo a pensar y a investigar, leer, y tomar la mejor desición.
Dejo esta información sobre el tema, solo la primera parte, porque hay mucho que saber
y mucho que mostrar a aquellas madres que aun no saben si seguir su instinto o las indicaciones que les da el médico.

Información sobre Circuncisión
¿La circuncisión no se trata sólo de un pequeño corte?
La circuncisión comprende mucho más que sólo un corte. En un niño normal el prepucio es un tejido mucoso que se encuentra unido físicamente a la cabeza del pene y que lo recubre completamente. El prepucio contiene miles de capilares sanguíneos y de terminaciones nerviosas muy específicas. En un adulto, puede crecer y cubrir de 12 a 15 pulgadas cuadradas. Para eliminarlo, el médico introduce a la fuerza una pinza metálica y separa la piel de la cabeza del pene. Luego desliza el prepucio hasta pasar la cabeza del pene, y lo corta. Este procedimiento suele ser muy doloroso, ya que se realiza sin la anestesia adecuada debido a que, usada en bebés, puede resultar muy peligrosa. En algunos casos el pene sufre una amputación parcial o total por causas accidentales, y algunos bebés mueren debido al trauma, al desangramiento, o a causa de otras complicaciones.
¿Qué tipo de complicaciones puede acarrear esta cirugía?
Inmediatamente después de la circuncisión, el bebé corre el riesgo de sufrir una infección o una hemorragia. La pérdida del prepucio lo pone en peligro de padecer complicaciones como la meatitis (inflamación y desarrollo de úlceras en el meato urinario), estenosis meatal (bloqueo del meato que resulta en bloqueo del flujo urinario y la consecuente infección), estenosis prepucial (costras que bloquean las glándulas del pene) y pene "enterrado" (costras que recubren el pene). En conjunto, estas complicaciones (las cuales no ocurren en niños intactos) afectan hasta a un 20% de los niños circuncidados y pueden requerir cirugía adicional.
El glande de una persona circuncidada puede irritarse al rozar contra la ropa y además sufrir de erecciones dolorosas debido al estrechamiento de la piel del pene, perdiendo sensación en el glande y reduciendo el placer sexual. También un pene circuncidado puede ser mucho más pequeño que un pene intacto. Para mayor información ver la sección del
Centro de Recursos Informativos sobre La Circuncisión, sección "Complicaciones de la Circuncisión".
¿Cuál es la función del prepucio?
A lo largo de la vida, el prepucio protege la cabeza del pene (el glande) de la irritación, desecamiento, infección y desgaste. El prepucio proporciona suavidad y humedad al glande, lo que incrementa la sensibilidad del mismo. Durante el acto sexual, el prepucio se desplaza arriba y abajo sobre el glande causando placer al activarse miles de terminales nerviosas específicas. Parte del prepucio, incluidos el frenillo (una estrecha membrana debajo del mismo) y la funda del prepucio (el borde del prepucio, entre la piel exterior e interior) son especialmente importantes durante el acto sexual. Ver las CIRP, sección: "Foreskin sexual function" (sobre la función sexual del prepucio).
La circuncisión quita casi toda la piel externa e interna del prepucio y destruye estas funciones. El prepucio produce sustancias inmunológicas que combaten las infecciones (llamadas lisozimas) y genera lubricantes naturales que reducen la necesidad de utilizar lubricación artificial durante el sexo. La presencia del prepucio incrementa el placer sexual para los dos miembros de la pareja. Encuestas realizadas a mujeres que han tenido relaciones sexuales tanto con hombres intactos como con circuncidados, indican que prefieren a los hombres intactos debido a la prolongada duración del coito y a la mayor intensidad del orgasmo alcanzado. Vea como ejemplo
"The effect of male circumcision on the sexual enjoyment of the female partner" (sobre el efecto de la circuncisión masculina en el placer sexual de la mujer).

El control de esfinteres no se aprende.


Una de las cosas que me preocupaban cuando mi hijo cumplió los dos años era como lo iba a enseñar a ir al baño. Yo le preguntaba a mi prima que tiene una niña mas grande que Karim y ella me decia que le quito los pañales a los 2 años cumplidos, y que la llevaba cada hora a la "nica" que aunque no hiciera nada se estaba ahi con ella diciendole que hiciera pipi o popo.
Yo de momento creí que asi funcionaba y era la forma en que controlaban esfinteres, y recuerdo que mi hermana mayor hizo lo mismo con su hija porque asi se lo pedian en el cendi donde la llevaba, pero tardo muchisimo, siempre se hacia pipi y todos los dias cargaba con hasta 3 mudas de ropa, cambiaba sabanas y cobijas, regañaba a la niña y la llamaba "mañosa" y entonces yo decia "uff que dificil va a ser".
Pero después de haber analizado bien la situación, llegue a la conclusión de que no estaba dispuesta a forzar a mi hijo a hacer algo que tal ves aun no descubria él mismo, algo para lo que aun no estaba preparado. También pense, que nosotros los adultos vamos al baño cuando queremos, cuando tenemos ganas, y no cuando alguien mas nos dice que lo hagamos, entonces comprendí que no tenía caso quitarle a mi hijo los pañales mientras el no lo pidiera, que no podia quitarle ese soporte y ese confort solo porque no se quien o en donde dijeron que los 2años es la edad ideal para hacerlo.
Entonces navegando en páginas de crianza respetuosa, me tope con un atículo buenisimo de Laura Gutman, una mujer en verdad admirable, que me hizo conocer aun más el cuerpo y las necesidades de mni hijo. Aquí lo dejo, seguramente a muchas mamás les servirá bastante y entenderan muchas cosas asi como lo hice yo.

Esfínteres: control y autoritarismo

Si estuviéramos en una isla desierta con nuestros niños, y contempláramos al bebé humano, con la misma celeridad con la que observamos a los animales, constataríamos que el control de esfínteres real se produce mucho más tardíamente de lo que nuestra sociedad occidental tiene ganas de esperar. Lamentablemente, en lugar de examinar cuidadosamente cómo suceden las cosas, elaboramos teorías que luego pretendemos imponer esperando que funcionen.

Hemos impuesto a los niños el control de esfínteres alrededor de los dos años de edad, con lo que este tema se ha convertido en todo un problema. Si observáramos sin prejuicios el proceso natural, estaríamos ante la evidencia de que los niños humanos la realizan después de los tres años, algunos después de los tres años y medio, o incluso después de los cuatro años. ¡Qué importa!

Sin embargo los adultos -sin pedir permiso a los niños- ¡Les sacamos los pañales mucho antes! Esto significa que les arrebatamos el sostén, la contención, la seguridad, el contacto, el olor, agregándoles la exigencia de una habilidad para la cual no están aún maduros. Que el niño nombre “pis” o caca” no significa que cuente con la madurez neurobiológica para controlar dicha función.

Sacar los pañales porque “llegó el verano”, decidir que ya tiene dos años y tiene que aprender, responde a la incomprensión de la especificidad del niño pequeño y de la evolución esperable de su crecimiento. Cabe preguntarnos porqué los adultos estamos tan ansiosos y preocupados por la adquisición de esta habilidad, que como otros aspectos en el desarrollo normal de los niños, llegará a su debido tiempo, es decir cuando el niño esté maduro.

Controlar esfínteres no se aprende por repetición, como leer y escribir. Se adquiere naturalmente cuando se está listo, como la marcha o el lenguaje verbal.

Ahora bien, si no estamos dispuestas a rendirnos ante la sabiduría del tiempo interno de cada niño, las mamás lucharemos contra los pis que se escapan, las bombachas y calzoncillos mojados, las sábanas y colchones al sol, los pantalones interminables para lavar, mientras acumulamos rencor, hastío y mal humor en la medida que creamos que nuestros hijos “deberían haber ya aprendido”. En cambio, si dejamos a los niños en paz, después de los tres años, o cerca de los cuatro años, (sin olvidar que cada niño es diferente) simplemente un día estará en condiciones de reconocer, retener, esperar, ir al baño, sin más trauma y sin más vueltas que lo que es: controlar con autonomía los esfínteres.
A mi consultorio llegaron durante años niños con problemas de enuresis de 5, 6, 7, 8 años e incluso de mayor edad. La mayoría de ellos, se hacen pis sólo de noche, mientras duermen. Invariablemente les han sacado los pañales alrededor de los dos años. Los casos de enuresis son muy frecuentes, pero habitualmente no nos enteramos porque de eso no se habla. Total quedan como secretos de familia. He comprobado que cuando las mamás aceptan mi sugerencia de volver a ponerles pañales (caras de horror), los niños los usan el mismo lapso de tiempo que hubiesen necesitado desde el momento en que se los sacaron hasta que hubiesen podido controlar esfínteres naturalmente. Como si recuperaran exactamente el mismo tiempo que les fue quitado. Y luego, sencillamente se acaba el “problema”. Hay padres que opinan que “es contradictorio volver a poner un pañal una vez que se tomó la decisión de sacarlo”. En realidad en la vida probamos, y damos marcha atrás si es necesario y saludable. Simplemente diremos: “creí que estabas listo para controlar los esfínteres, pero obviamente me equivoqué. Te voy a poner el pañal para que estés cómodo, y cuando seas un poco mayor, estarás en mejores condiciones para lograrlo”. Es sólo sentido común. Se alivian las tensiones y finalmente el control de esfínteres se encausa.

Los niños -frente a la demanda de los adultos- hacen grandes esfuerzos para controlar sus esfínteres, pero ante cualquier dificultad emocional -por pequeña que sea- se derrumba el esfuerzo desmesurado y se escapa el pis. Luego vienen las interpretaciones: “me tomó el tiempo”, “me lo hace a propósito”, “él sabe controlar pero no quiere”.

Entiendo la presión social que sufrimos las mamás. Hay jardines de infantes que no aceptan niños en salas de tres años con pañales. Hay pediatras, psicólogos, y otros profesionales de la salud, además de suegras, vecinas y amigos bienintencionados que opinan y se escandalizan. Pero es posible sortearla con un poquito de imaginación: los pañales son descartables, baratos y anatómicos, lo que les permite a los niños ir a jugar, ir a un cumpleaños, al jardín, sin tener que pasar por la humillación de mojarse en todos lados. Hay quienes no quieren ir al jardín a causa de la probabilidad de hacerse pis. Otros se vuelven tímidos, otros especialmente agresivos mojando cuanta alfombra encuentran a su paso.

Por otra parte, hacer “pis” no es lo mismo que desprenderse de la “caca”. Muchos niños que controlan perfectamente el pis, piden el pañal para hacer caca. Es importante que les ofrezcamos lo que están pidiendo, porque nadie pide lo que no necesita. ¿Cuál es el motivo para negárselo?

Yo espero humildemente que alguna vez nos demos cuenta del grado de violencia que ejercemos contra los niños, envueltos en exigencias que no pueden satisfacer y que se transforman luego en otros síntomas (angustias, terrores nocturnos, llantos desmedidos, enfermedades, falta de interés) que hemos generado los adultos sin darnos cuenta.

Acompañar a nuestros hijos es aceptar los procesos reales de maduración y crecimiento.
Y si sentimos rechazo por algún aspecto, entonces preguntémosnos qué nos pasa a nosotros con nuestros excrementos, nuestros genitales y nuestras zonas bajas que nos producen tanto enojo. Dejémoslos crecer en paz. Alguna vez, cuando sea el momento adecuado controlarán sus esfínteres naturalmente, así como una vez pudieron reptar, gatear, caminar, saltar, trepar y ser hábiles con sus manos. No hay nada que modificar, salvo nuestra propia visión.

Laura Gutman

Karim dejó por si mismo los pañales a los 2 años con 7 meses, controló primero la pipi, le llevo una semana o dos distinguir y controlar la popo, por las noches seguimos con pañal durante dos semanas mas y despues él mismo se lo quitaba medio dormido y fue asi que su cuerpo tuvo ese proceso.