Cargar a tu bebe



En muchas culturas, lo habitual es que el bebé esté siempre pegado a su madre. Desde el rebozo en Méjico hasta el amauti utilizado por la tribu inuit en Alaska, las madres de todo el mundo llevan a sus bebés a cuestas a todas partes. Las ventajas son muchas y variadas. Al nacer, el bebé todavía no tiene sus capacidades cerebrales desarrolladas. Según los antropólogos, debido a la limitación de espacio del canal pélvico, su desarrollo debe proseguir en el espacio exterior. Al igual que los canguros, que nacen muy diminutos, trepan hasta la bolsa marsupial y continúan su crecimiento fuera de su madre, muchos científicos consideran que los humanos tenemos un comportamiento similar y que el embarazo dura en realidad 18 meses: 9 dentro y 9 fuera. Así, lo más natural es que la madre continué con su bebe cerca del corazón siempre que pueda. Si, además, esto es lo mejor para el bebé y facilita la vida a la madre, no se puede pedir más

Sabemos que nuestra sociedad relaciona con frecuencia el llevar al hijo en brazos con malcriarlo. Intentaremos darte la información necesaria para dar la vuelta a este tópico y que tu hijo, en lugar de llorar para que lo tomes en brazos, te pida que lo dejes en el suelo. Es muy importante también que los niños pasen largos periodos de tiempo en el suelo, pero siempre que tengas que desplazarte o simplemente cuando notes que el bebé esté cansado de estar en el suelo, ponlo en la bandolera y continúa haciendo tus tareas. A medida que la niña crezca deseará estar más tiempo fuera de tus brazos, lo cual es una suerte, ¡porque también pesará más ¿Mochila o bandolera? Es muy posible que tengas que probar varios sistemas de bandoleras o mochilas adaptados a los diferentes tamaños que tendrá tu bebe. Nosotros nos decantamos por las bandoleras más que por las mochilas, pues son más versátiles y no cargan tanto la espalda. Debes buscar la comodidad, procurando que el peso se distribuya bien por toda la espalda y el hombro, y que resulte fácil de poner y ajustar a tu cuerpo. También el bebé, al crecer, cambiará de posición en la bandolera, pasando de acostado durante los primeros meses a sentado como un indio sobre tu cadera. Normalmente tendrás siempre las dos manos libres para, por ejemplo, empujar el cochecito de tu hijo mayor o el carro de la compra, pero siempre que te agaches, agarra al bebé con una mano y evita movimientos bruscos. Yo habitualmente siempre llevo mi mano por delante de Marina justo donde se acaba la bandolera o juego con sus manitas. A veces, gracias a que tengo la mano en su espalda cuando la llevo en mi cadera, puede tirarse para atrás sin peligro, juego que le encanta. La bandolera la lleva siempre lo más alto posible, con los brazos dentro o fuera de ella. Algunas precauciones Ten mucho cuidado si estás cocinando o tomas algo caliente que pudiera caer sobre el bebé. Alguna vez he comido con mi hija en la bandolera, pero cubriéndola con un trozo de gasa o servilleta para evitar que cayera comida sobre ella. Cuando se duerme en la bandolera, la dejo suavemente en la cama y la tapo con la misma tela. Ten en cuenta que una bandolera nunca puede ser un sustituto de una sillita para coche.

Ni se nota Cuando Marina tenía unos dos meses acudía una vez por semana a clases de posparto. Antes de la clase iba siempre al mismo bar a desayunar llevando a mi hija en la bandolera. No se notaba nada. Cuando alguien encendía un cigarrillo, cambiaba de lugar porque sabía que ignoraban la presencia de mi bebito y quería ser discreta. Un día, Marina se despertó y pegó cuatro gritos de auténtico bebé. El bar enmudeció. Todos pensaban que llevaba una bolsa, no un bebé. La puse al pecho, sin que me vieran, y enseguida se calmó. Ventajas de llevar a tu bebé La intimidad entre madre e hijo es mucho mayor. El instinto maternal se basa en una serie de hormonas (como la prolactina y oxitocina) que deben ser estimuladas bastante a menudo (aproximadamente cada 20 minutos). La presencia continua del bebé hace que el sistema biológico permanezca alerta y activo. Cuanto mas alto y estable sea el nivel hormonal, más fácil será la crianza, y más segura se sentirá la madre porque conocerá mejor a su hija. Ayuda a que la comunicación entre los dos sea mejor y a que la madre se dé cuenta más fácilmente de las necesidades del bebé. Así, puede anticiparse a las peticiones del bebé antes de que él las solicite. Al recordar al bebé la sensación de cuando estaba en la barriga, reduce su nivel de estrés y se siente más arropado. Los bebés lloran mucho menos y están menos nerviosos. Según Pediatrics, una reducción del 43% durante el día y un 51% por la noche. Duermen con más facilidad y durante más tiempo. Tienen un índice de cólicos y de vómitos menor. Los niños cargados en brazos acostumbran a ser más independientes y tener mayor autoestima, ya que sus necesidades se han cubierto sin demora. Los bebés prematuros que se pasean en brazos, tienen un índice de mortalidad menor. Se le conoce también por el método canguro. Es más cómodo para los padres a la hora de realizar sus tareas habituales, tanto en casa como fuera de ella (muchas veces también debido a las trabas arquitectónicas que impiden desplazarse con el cochecito). El balanceo y la estimulación del movimiento incrementa su desarrollo neuronal. El sistema vestibular es el responsable del equilibrio y de que, por ejemplo, podamos mantener la vista fija mientras andamos o saltamos. Es muy sensible en el recién nacido ya que como feto estaba constantemente en movimiento, y estimularlo se considera como una de las mejores maneras de calmar a un bebé. El bebé se siente querido, seguro y confiado

Cuando el adulto habla con otros adultos, el bebé puede formar parte de la conversación, incrementando sus oportunidades de socialización y aprendiendo a escuchar. El bebé esta más involucrado en el mundo que le rodea. La proximidad con su portador aumenta la interacción con él y con los demás porque participa en aquello que están haciendo sus padres, ayudándole a fomentar su autoestima. Utilizar una bandolera, hace que el amamantar sea muy sencillo y discreto. Al perder menos energía llorando para solicitar sus necesidades ni calmarse solo, puede invertirla en aprender de su entorno y mejorar su desarrollo. Con la bandolera puede elegir si mirar a su porteador o a cualquier lugar en unos 180 grados. Así, la habilidad de elegir mejora su aprendizaje. Como la vida del bebé es mucho más rica si es llevado por sus padres, sus conexiones neuronales serán más precisas y adaptadas al entorno que experimenta. Situaciones que podrían parecerle peligrosas si estuviera solo en su cuna, dejan de serlo si nota que su porteador está tranquilo o si éste le calma inmediatamente. La depresión post parto se detecta mucho menos en madres que llevan a sus hijos. La frecuente estimulación hormonal que llevar al bebé causa, permite que la madre tenga un nivel alto y constante de hormonas que la tranquilizan. Si, a pesar de llevar a tu bebe, éste llora mucho, no creas que has fallado como madre, piensa que tal vez lloraría más si no lo llevaras. Su comportamiento puede deberse más a su temperamento que a lo que tú puedas hacer. El llevar a tu bebé hace que tu manera de pensar este más centrada en el que no en ti misma. Al conocer mejor a tu hijo estás más segura de tus decisiones. Sabes que no necesitas del último modelo de cochecito ni del aparato más sofisticado para conocer o calmar a tu bebé. Necesitas pocos juguetes que le estimulen porque su vida a tu lado ya le ofrece muchas y variadas experiencias.

No hay comentarios: